Autor Tema: Lo aprendí todo de ti (Inazuma Eleven)  (Leído 7954 veces)

Yuuki Hachiken

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Lo aprendí todo de ti (Inazuma Eleven)
« : julio 30, 2016, 03:49:55 pm »
Hola!

Este es mi segundo fanfic de inazuma eleven (basicamente es un remake del primero que hice hace años pero cambio tanto que al final nació otra cosa), espero que lo disfruten.

Sin mas sobra decir que me encanta esta pareja y ademas los videojuegos/anime del mismo.

 

Todos los personajes pertenecen a LEVEL 5.



Sinopsis:




Tachimukai y Endou están por tener su primera cita luego de haber ganado el Futbol Frontier Internacional (FFI), ¿pero ambos realmente estarán listos para llevarlo al siguiente paso?

Un novato Tachimukai a lo largo de ese año con Endou ha aprendido mucho de él, pero Endou puede que tenga otras intenciones y otra forma de ver las cosas.

A veces los sentimientos pueden llevarnos a cambiar abruptamente nuestra forma de ver a las personas y no podemos devolver el tiempo.

 

Yuuki Hachiken

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Capitulo 1: El día en que te conocí. (parte 1)
« Respuesta #1 : julio 30, 2016, 03:55:18 pm »



Tachimukai Yuki, portero de la Secundaria Yotako y además titular del Inazuma Japan, considerado un genio ya que podía aprender técnicas con solo observarlas y además de tener un talento sin igual, pero a pesar de todo eso algunos lo veían como la sombra de Endou Mamoru, esto era algo que a veces podía llegar a herirlo con facilidad ya que en parte era cierto, el solía ser medio campista pero al ver lo increíble que era Endou, decidió cambiar su posición a portero e intentó imitarlo, pero nada más como una forma de admiración.

 

En ese día Tachimukai se encontraba arreglándose para la cita que tendría, se encontraba siempre nervioso al prepararse y todavía a sus 13 años no mostraba casi ningún rastro de haber iniciado su adolescencia, dio un pequeño suspiro al frente del espejo y cerró sus ojos buscando la paz interior.

 

Pudo recordar levemente el día que lo conoció y cómo ese evento cambió su vida.

 

Los días de entrenamiento fueron duros y su cuerpo quedó herido muchas veces por aquel entrenamiento que dictaba la libreta con una caligrafía muy extraña, a pesar de todo Tachimukai logró entenderla y además siguió letra por letra cada una de sus enseñanzas.

 

Entonces un día de la nada, Tachimukai recibió la noticia por parte del capitán Yuuichirou que la escuela Raimon vendría, al parecer tenía que ver con el supuesto rumor de que unos aliens tenían que ver con la destrucción de algunas escuelas, pero el corazón de Tachimukai marchaba a toda potencia y su cuerpo comenzó a temblar porque podría conocer a la persona que tanto admiraba.

 

Ese mismo día Tachimukai tenía todo su cabello un poco esponjoso, de color castaño y sus ojos azules de color oscuro estaban enfocados en dar lo mejor de sí, de nuevo se encontraba a altas horas de la tarde en el campo de entrenamiento de su escuela intentando calmarse mientras entrenaba sin parar, de cierta forma se sentía orgulloso por haber logrado imitar la “God Hand” de Endou Mamoru, a pesar de que esta tenía un peculiar color azul pero, por más que lo intentaba esta no tomaba el particular color dorado que tenía su ídolo.

 

Dejó a un lado el neumático que utilizaba en su espalda y se retiró los guantes, de nuevo cuando volviera a casa tendría que ponerse algunas curitas, bajó su cabeza y empezó a recoger sus cosas ya que definitivamente sentía que necesitaba tomar una ducha, su cuerpo se encontraba completamente sucio por sudor y arena que incluso cubría su cabello.

 

El viaje fue corto ya que su ciudad no era muy grande y al entrar a su casa fue recibido por su madre quien al verlo le dio una pequeña reprimenda pero nada serio, Tachimukai subió rápidamente a su habitación y dejó sus cosas, se dirigió al baño y se quitó la ropa a pesar de que esta se resistía gracias a que el sudor había hecho que se pegara a su cuerpo, ya con su uniforme retirado lo dejó en una cesta y al levantar su vista pudo verse en el espejo, su piel de color vainilla mostraba rastros de que había sido golpeado, cualquier persona que no lo conociera seguro se imaginaría que unos abusivos le habían dado una golpiza, pero ese no era el caso, solo era algún daño secundario de su entrenamiento.

 

Tachimukai pudo notar antes de entrar al baño que había dejado una de sus revistas deportivas en el lavado y por curiosidad abrió una de sus páginas, su cuerpo se estremeció al ver una fotografía de Endo que ocupaba una doble página en la revista, su cuerpo se sintió acalorado y antes de que se diera cuenta, algo había crecido debajo de su cintura, el pequeño castaño se sintió nervioso y dejó la revista a un lado para ponerse agua fría encima lo más rápido que pudo.

 

- Q…Qué me está pasando… - Dijo en voz baja ya dentro de su tina mientras intentaba relajarse.

 

Su mente se sentía algo nublada y su cara totalmente roja al intentar pensar sobre lo que podría ocurrir mañana, quizás Endou se enojaría al enterarse que tenía a alguien que había copiado su técnica o incluso podría llegar a burlarse de que fuera más débil o de calidad inferior, pero a quien le mentía, su héroe no sería alguien cruel, era un capitán sin igual y además alguien admirable.

 

Ese día Tachimukai apenas pudo dormir, se sentía impaciente y sobre todo asustado, como si los nervios se hubieran apoderado de él.

 

- Por favor,  no lo arruines mañana. – Dijo para sí mismo antes de quedarse dormido.

 

Al día siguiente Yuki desayunó con muchos ánimos, se puso su mejor uniforme y se aseguró de tener todo lo necesario para que ese día sea el mejor de todos, su madre se quedaba estupefacta de la velocidad y efectividad de su hijo, ya que antes de que le ordenara algo él ya lo tenía hecho, su padre sonrió ante todo porque su pequeño demostraba una energía muy positiva y una valentía muy grande.

 

De esa forma, treinta minutos antes de lo habitual Tachimukai terminó de hacer todos sus deberes y salió rápidamente de su casa con su maletín deportivo en sus hombros, el día era perfecto y el cielo azul, junto con una suave brisa que chocaba con su cara lo hacía sentirse genial.

Al llegar a su escuela pudo observar que era el único en el campo de futbol y por suerte no había rastro de la secundaria Raimon, Tachimukai dio un suspiro ya que no sabría qué hacer si era el único en el lugar cuando ellos llegaran.

 

Era sábado y la escuela estaba totalmente vacía, Yuki avanzó por los pasillos de su escuela camino hacia la oficina del director, ya que la llave para el almacén del equipo se encontraba en su escritorio, el director era alguien con algunos años de edad pero de muy buen corazón y con un gran amor hacia el futbol, él fue quien a veces le dejaba ver su preciada libreta de técnicas hecha por un amigo de su infancia, la letra era muy extraña pero Yuki entendía algunos detalles de ella.

 

- Tachimukai Yuki, vengo a buscar la llave para el almacén deportivo, con permiso. – Dijo antes de abrir la puerta del despacho del director al recibir el permiso de este.

 

En aquel despacho estaba el director organizando algunos libros y con la libreta en la mesa que usaba para recibir las visitas.

 

- Buenos días Tachimukai, hoy llegaste muy temprano, incluso para ti. – El director le regaló una sonrisa y buscando en sus bolsillos la llave del almacén – supongo que estas emocionado porque hoy viene la secundaria Raimon jeje.

 

Tachimukai intentó ocultar un poco su euforia pero los nervios le ganaban, el director pudo notar esto y se acercó al joven para darle unas palmaditas en la espalda.

 

- Vamos, tu y yo sabemos cuánto entrenaste para poder usar aquella técnica, seguro el podrá darse cuenta y se llevara contigo, después de todo es el nieto de mi amigo. – El director intentaba esconder que tanto le afectaba hablar de su amigo.

 

- Gracias director. – Dijo Tachimukai antes de retirarse del despacho mientras pensaba en lo que podría pasar.

 

Logró llegar al almacén y se dispuso a su tarea, tampoco era como si su equipo se lo hubiera ordenado por ser un estudiante de primer año, era más que nada porque el de verdad quería hacerlo, sacó todo el equipo del almacén y además le quedó tiempo para vestir su uniforme de portero sin ningún problema, eventualmente llegó su equipo y comenzaron a entrenar como siempre lo hacían.

 

Entonces un autobús azul con un rayo llegó a la Secundaria Yotako, el primero en darse cuenta fue el Capitán Yuuichirou quien se dispuso a avisarle a su equipo de la llegada del Raimon.

 

- ¡Tachimukai! – Dijo en voz alta llamando su atención.

 

Tachimukai no se podía mover por los nervios pero fue llevado a rastras por los demás miembros de su equipo hacia al capitán quien rodeó su cuello con su brazo dándole un abrazo a medio lado, los demás jugadores rodearon al portero y le sonrieron.

 

- Vamos Tachimukai, todos somos fanáticos de los campeones del futbol frontier, Raimon es nuestro equipo favorito y gracias a eso pudimos mejorar mucho. – El capitán recibió diferentes opiniones positivas de lo que había dicho. – Pero… todos sabemos que… a ti te gusta algo en particular del Raimon… o mejor dicho alguien. – El capitán fue empujado hacia atrás por Tachimukai que estaba totalmente sonrojado intentando ocultar su rostro.

 

Tachimukai apartó a sus compañeros y se dispuso a esconderse en los vestidores, pero fue detenido por sus compañeros de equipo.

 

- Tranquilo, queremos ayudarte. – Dijeron al unísono mientras Tachimukai los veía algo enojado.

 

- No hagan nada raro… solo quiero pasar un buen tiempo con el Raimon, no sé de dónde sacan aquello- Ordenó Tachimukai mientras tomaba un respiro para calmarse.

 

Sus compañeros de equipo le respondieron afirmativamente, pero en realidad sus planes seguían en curso.

 

Al cabo de un rato el director salió acompañado del equipo Raimon quienes deseaban conocer al equipo local, Tachimukai los vio llegar y se escondió detrás de uno de sus compañeros ya que se encontraba más nervioso de lo que esperaba, de reojo pudo ver la libreta que tenía Endou, era aquella que el director tanto valoraba y a veces le dejaba ojear.

 

El primero en acercarse fue el Capitán Yuuichirou quien se presentó ante Endou y hablo de unas cosas con el mientras le estrechaba la mano, que suerte tiene… pensó Tachimukai mientras inflaba sus mejillas pero mantenía su posición oculta detrás de la humanidad de su alto compañero.

 

- ¡Me da gusto conocerlos! – Dijo Endou para todos.

 

- ¡Oye Tachimukai! – Llamó el capitán haciendo que Tachimukai se sobresaltara. - ¿Qué estás haciendo?, ¡Endou vino a visitarnos! – Sus compañeros de clases se apartaron y dejaron ver a Tachimukai quien se escondía detrás de su amigo alto. - ¡Dijiste que te sentirías muy honrado si tuvieras la oportunidad de conocerlo! – El capitán sonrió de manera picara ante eso último.

 

Tachimukai al notar que no podría ocultarse mas no le quedó otra que no dejar esperando a su ídolo y moverse.

 

- ¡E-está bien! – Respondió rápidamente de forma algo nerviosa.

 

“No debo arruinarlo” – Pensó Fugazmente mientras daba el primer paso – “Si me caigo ahora sería horrible” – Tachimukai comenzó a moverse sin quitar la vista, sus brazos y sus piernas se movían casi de forma robótica al tiempo mientras evitaba a toda costa cometer algún error, parecía mas una marcha militar que cualquier otra cosa.

 

Cuando llegó al frente de su ídolo sus nervios se multiplicaron por mil y ni siquiera se dio cuenta de lo que comentaban los demás al ver su extraña forma de caminar.

 

Pudo apreciar su cuerpo que era un poco más alto que él, su piel de color blanca, sus ojos de color castaño oscuro al igual que su cabello el cual estaba parcialmente cubierto por una bandana que dejaba caer un flequillo en el centro de su frente y levantaban su cabello un poco a los lados.

 

- Señor Endou, mucho gusto en conocerlo… soy Tachimukai Yuki y voy en primero de secundaria- Dijo de forma algo rápida mientras intentaba contener las ganas de ir al baño por los nervios.

 

Endou se le quedó observando por unos segundos, algo sorprendido, pero rápidamente mostró su singular sonrisa.

 

- Hola, mucho gusto – Dijo de forma totalmente natural mientras le extendía la mano.

 

- ¿¡Q…Quiere que le de la mano!? – El corazón de Tachimukai se estaba acelerando aún más.

 

- Por supuesto.

 

Tachimukai Tomo la mano de Endou con sus dos manos y agradeciéndole de todo corazón la levantó de arriba abajo tres veces.

 

- ¡Que emoción!, no me lavare la mano por el resto de mi vida – Dijo totalmente emocionado con un brillo en sus ojos.

 

- Recuerda que tienes que lavarte las manos antes de comer – Endou le regalo una sonrisa de nuevo.

 

- Ah sí cierto. – Tachimukai hizo un gesto de total vergüenza mientras ponía una mano detrás de su nuca y sonreía de forma un poco forzada.

 

Entonces ambos comenzaron a reír, al principio Tachimukai lo hacía de forma forzada pero la risa de Endou era algo contagiosa.

 

- Entonces te gusta el futbol. – Dijo Endou finalmente y al recibir una respuesta positiva de Tachimukai el capitán se acercó y le comento algo muy interesante.

 

- Sabes, Tachimukai solía ser centro campista en el equipo pero al ver tus partidos cambio rápidamente a portero, se nota que te admira mucho – El capitán miraba fijamente a Tachimukai como si este pudiera analizar perfectamente lo que pensaba al ver su rostro totalmente sonrojado.

 

- ¿Es cierto lo que dice? – Pregunto Endou totalmente incrédulo.

 

- S-si es de esa forma – Dijo Tachimukai totalmente sonrojado y mirando hacia el suelo.

 

 

- ¿No le vas a mostrar tu técnica? – Se adelantó el capitán de nuevo.

 

Tachimukai había caído totalmente en el juego del capitán que no quería otra cosa más que darle un empujoncito a su tímido portero, el cual por instinto había comenzado a jugar con sus dedos mientras veía el suelo.

 

- ¿A qué técnica se refiere? – Preguntó Endou de nuevo sin perder de vista lo que hacía Tachimukai con sus dedos.

 

- Es una técnica que he ido perfeccionado, aunque sería un honor que la vieras – Tachimukai siguió jugando con sus dedos un poco más rápido – M-me siento algo nervioso.

 

- Me encantaría verla. –Dijo rápidamente ganándole algo de confianza al portero novato y llenándole de ganas para enseñar su dichosa técnica.

 

Ya ubicado en la portería del campo de futbol, Tachimukai calentaba un poco y ya en su terreno se sentía un poco más relajado, pero podía sentir como todas las miradas se fijaban en él y sobre todo tenía la atención de su ídolo, dio un pequeño suspiro y se dispuso a dar la señal de que estaba listo para recibir aquel tiro.

 

El disparo llegó con fuerza, no había que dudarlo más, tomó toda la confianza que tenía y la depositó en ese solo movimiento. Mientras levantaba su mano, una luz azul le invadía.

 

- ¡God Hand! – Gritó Tachimukai con total fuerza y una mano gigante de color azul salió para luego detener el tiro.

 

Tachimukai se sintió muy alegre de haber detenido el tiro y no quedar en ridículo, pero de repente pudo escuchar los gritos de sorpresa del equipo Raimon, entre todos ellos el que mostró total euforia luego de tener una cara de incredulidad fue Endou.

Yuuki Hachiken

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Capitulo 1: El día en que te conocí. (parte 2)
« Respuesta #2 : julio 30, 2016, 03:57:29 pm »


Se acercó alegremente al campo de juego y con una sonrisa en su rostro tomó la mano de Tachimukai siendo el ahora quien la levantaba y bajaba tres veces con total euforia mientras le decía.

 

- ¡Eres increíble!, ¡un gran portero! – Dijo con total ilusión mientras le felicitaba.

 

- S-Se lo agradezco mucho señor – Tachimukai estaba totalmente sonrojado y nervioso al hacer contacto con Endou pero se moría de alegría ante todo.

 

Tachimukai estaba totalmente feliz pero se sintió algo asustado cuando Endou le pidió que le enseñara su mano derecha que estaba cubierto por sus guantes, sin más y algo nervioso Tachimukai retiro su guante dejándole ver una mano bastante herida y golpeada.

 

- Ya veo, debiste entrenar demasiado y de forma dura.

 

- No es para tanto, enserio. – Tachimukai intentó mantener la modestia pero si era cierto que había entrenado como un lunático y sin contar las horas viendo los videos de Endou repetidamente.

 

- El esfuerzo siempre te llevará al éxito. – Tachimukai asintió ante las palabras de Endou y este le dio la espalda para su sorpresa. - ¿Estás listo? – El portero novato captó lo que quería decir y se puso de espalda también.

 

Ambos adoptaron la misma posición sin verse casi como si fuera una coreografía y dijeron al mismo tiempo mientras levantaban sus manos.

 

“¡God Hand!”

 

Un resplandor de luz se levantó en el cielo y ambos porteros se quedaron admirándose el uno al otro con sus manos totalmente abiertas, casi a punto de tocarse.

 

Endou se acercó hacia Tachimukai y le brindó unas palabras de ánimo, además gracias al Capitán Yuuichirou quien propuso un entrenamiento entre ambos equipos tuvo de nuevo la oportunidad de compartir más tiempos con su ídolo.

 

Incluso tuvieron tiempo para entrenar como siempre hacia Tachimukai, aunque se dio cuenta que Endou lo hacía de la misma forma, usando unos neumáticos muy pesados y además llevándolo al extremo de usar un neumático aún más grande como péndulo que luego detenían al lanzarlo con mucha fuerza hacia ellos.

 

La noche llegó y El Raimon se encontraba disfrutando de una cena preparada al aire libre mientras se quedaban acampando la escuela local, esa noche habían decidido hacer Curry de carne de vaca y esa fue la oportunidad perfecta para que Kogure intentara jugar algunas bromas, la primera víctima fue Megane quien al probar su comida su lengua casi explotaba por el terrible picante que este tenía, la segunda víctima era Tachimukai pero el pequeño bribón al ver que este disfrutaba de su curry como si nada, tomó un poco de su plato y al probarlo su boca fue invadida por el terrible picante, dos jugadores del Raimon se le quedaron viendo al notar que incluso quería repetir porción.

 

- Simplemente me gusta la comida picante. – Respondió con total sinceridad mientras vio a lo lejos como en otra mesa, Endou se le quedaba viendo y al notar que le veía este le regalo un guiño haciendo que la cara de Tachimukai se sonrojara. – D…disculpen. – Dijo Tachimukai retirándose de forma tímida.

 

Antes de empezar la cena cuando Tachimukai y su equipo estaban en los vestidores, el Capitán Yuuichirou se le acercó y le dijo que le deseaba mucha suerte ayudando al Raimon con cualquier cosa que necesitaban y que además tendría el privilegio de compartir la noche con su equipo favorito, antes de que Tachimukai pudiera decir algo, todos los miembros de su equipo huyeron rápidamente dejándolo totalmente solo y comprometido.

 

Ya cuando se hizo más tarde y luego de cenar, Tachimukai intentaba buscar la forma de distraerse pero solo podía pensar en Endou y que este era el mejor día de su vida, pensó que después de todo, si estaba ahora mismo con esta oportunidad lo mínimo que podía hacer era aprovecharla, por lo tanto se acercó al autobús del Raimon y antes de que pudiera verificar que todos estuvieran dormidos, Endou se asomó desde el techo y le invitó a subir.

 

En el techo se encontraba Endou con una bolsa de dormir y además estaba acompañado de un chico de cabello cenizo que parecía estar dormido y ocultando su rostro ya que estaba de lado, dándole la espalda a ambos, Endou comenzó a hablarle sobre lo que había dentro de aquella libreta que le pertenecía a su abuelo, incluso llegaron a teorizar lo que podrían significar. Las horas pasaron, mientras esos dos compartían y bromeaban en aquella noche llena de estrellas.

 

- Ya es algo tarde. – Dijo Endou haciendo que Tachimukai revisara su teléfono, habían hablado tanto que era ya la media noche. – Supongo de que debemos dormir. – Endou se acomodó usando su bolsa de dormir pero como si fuera un colchón.

 

- Bueno, con permiso. – Tachimukai se disponía a bajar del techo del autobús pero fue detenido por Endou quien le tomo del brazo y lo jalo hacia él, haciendo que Tachimukai perdiera el equilibrio y terminara cayendo con su rostro en el pecho de su ídolo. - ¡D-disculpa!

 

- Quédate a dormir conmigo, tranquilo estamos en confianza. – Dijo Endou mientras se levantaba un poco para luego acercarse a los zapatos de Tachimukai y desamarrar sus cordones. – ¿Ya estás más cómodo verdad?, ven vamos a dormir.

 

Tachimukai intentó buscar algo con la mirada, otra bolsa de dormir, pero no entendió con totalidad las palabras de su Endou, para su sorpresa este se acercó y lo abrazo por la espalda y dejando caer ambos cuerpos en aquella bolsa para dormir, el castaño podía sentir la respiración de Endou en su nuca y además la fuerza de sus pulmones, sus brazos rodeaban todo su cuerpo y una de sus piernas lo atrapaban evitando que este escapara.

 

Ambos no tuvieron que decir más nada, se quedaron unos minutos despiertos, contemplando la situación mientras lentamente se quedaban dormidos.

 

Al día siguiente a primera hora de la mañana ambos se despertaron gracias a Fubuki quien se fue al baño rápidamente e hizo un poco de ruido al bajar, Tachimukai se encontraba totalmente sonrojado ya que había dormido literalmente pegado a la persona que más admiraba peor se relajó al ver que este le trataba con total naturalidad.

 

“Estoy mal interpretando las cosas” – Pensó para sí mismo Tachimukai en ese instante.

 

El joven portero desayunó con el Raimon y no pasó mucho tiempo para que su equipo llegara, el día anterior habían acordado brevemente jugar un partido amistoso.

 

A pesar de que el Raimon ganó por goleada, Tachimukai se propuso una meta al igual que Endou, el novato por su parte quería llegar a imitar la “Majin, the Hand” de Endou y en cambio este último quería intentar la nueva técnica de la libreta de su abuelo.

 

La tarde pasó con tranquilidad, Tachimukai tuvo que volver un rato a su casa por unas cosas mientras que Endou tenía un encuentro inesperado con un “viejo conocido” quien le pidió amablemente que jugaran un partido mañana con su equipo, el cual Endou acepto sin dudarlo ya que creía que la pasarían bien.

 

Eventualmente la noche llegó y esta vez fue Endou quien al volver al autobús tomó a Tachimukai quien pretendía llevar una bolsa de dormir que había traído de su casa hacia otro lugar.

 

- Genial idea Tachimukai, realmente eres un genio, ahora tendremos el doble de comodidad. – Dijo Endou mientras le sonreía a su nuevo aprendiz, aunque no se lo había dicho.

 

Tachimukai se resignó ya que comenzó a aprender que una vez que se le metía algo en la cabeza era bastante difícil llevarle la contraria, cuando subieron a la cima del autobús se dieron cuenta de que esta vez Fubuki no estaba, dejándoles más lugar por lo cual el portero novato desplegó su bolsa de dormir junto a la de Endou con una distancia un poco amplia.

 

Endou contuvo su respiración mientras miraba decidido lo que hacía su aprendiz, dejó que terminara de hacerlo para acostarse dentro de su bolsa de dormir y cuando el castaño le dijo “Buenas noches Endou San”, el chico de la bandana naranja aprovechó y comenzó a girar hacia el para luego quedar a su lado, viéndolo cara a cara y respondiéndole “Buenas noches, Tachimukai”, la cara del portero novato de nuevo cobró ese característico color rojo y se quedó resignado sin poder dormir mientras apreciaba la cara de su ídolo quien estaba a escasos centímetros de él, incluso abriendo un poco la boca para respirar mientras dormía, Tachimukai libero una de sus manos y pensó por un segundo en tocar su rostro pero fue sorprendido por Endou quien en un movimiento terminó de hundir su rostro en el ahora pecho liberado del novato, sería una noche larga para Tachimukai.

 

A la mañana siguiente Endou fue el primero en despertarse y al separar su rostro del pecho de su amigo, levanto su vista y pudo apreciar a Tachimukai quien tenía unas grandes ojeras en sus ojos pero al final estaba dormido, Endou dio una leve sonrisa y acercándose lentamente aún más a su cuello logro que su respiración despertara un poco a su amigo aunque lo que de verdad quería…

 

- ¿E-Endou San? – Dijo Tachimukai despertándose y frotando un poco sus ojos, lo cual Endou aprovecho para volver a su posición inicial.

 

- Buenos días, vamos a hacer algo de calentamiento y me ayudaras a entrenar para el juego de hoy. – Dijo Endou sonriéndole – si…. Si quieres claro…

 

- ¡Claro que quiero Endou San! – Se apresuró Tachimukai al despertarse animadamente.

 

Ambos organizaron sus bolsas de dormir y se dispusieron a empezar un nuevo día y posiblemente el último, ya que dentro de poco el Raimon debía seguir con su viaje.

 

La mañana avanzó con total tranquilidad hasta que llegó la hora del juego, Tachimukai y su equipo apoyaban fervientemente al Raimon, mientras ellos esperaban la llegada de sus contrincantes en el partido amistoso.

 

- Hola, Endou Mamoru – Menciono un chico de cabello rojizo en puntas que parecía tener un traje bastante futurista que salió de la nada con otros 10 jugadores que vestían igual. - ¿Estás listo para jugar con mi equipo?

 

- ¿Hiroto?, ¿qué haces vestido de esa forma? – Endou pregunto de forma angustiada pero entonces vio el balón negro que estos portaban. – Espera… ¿¡Eres un alien!? – Endou se puso a la defensiva instantáneamente.

 

- Soy Gran, Capitán del Génesis de la academia Aliea – Dijo el chico tranquilamente mientras que con su mano invitaba a jugar a Endou – Venimos a probar su fuerza.

 

- Pensaba que jugaríamos un partido amistoso, pero ahora al ver quiénes son… - Endou apretó su puño de forma amenazante. – Nos aseguraremos de pelear con todas nuestras fuerzas.

 

- Espera un momento, primero jugaremos contra el equipo local ya que sería algo descortés ignorarles – Gran sonrió con total naturalidad al ver los rostros nerviosos del equipo de Tachimukai – después de todo, veremos si destruimos su escuela o no.

 

- La escuela Yokato no le tiene miedo a nadie. – Afirmo el capitán con total seguridad.

 

El equipo se preparó para el juego y en el inicio de este, con el primer pase del equipo Génesis lograron moverse de forma tan rápida que dejaron totalmente sin oportunidad al Yokato, Tachimukai solo podía observar impotentemente como su equipo era totalmente aniquilado ante sus ojos, ni siquiera buscaban marcar gol, solo humillarlos y herirles en el proceso.

 

- ¡Vengan anoten de una vez!, ¡déjenlos en paz! – Gritó Tachimukai pero era ignorado por completo.

 

Ya con todos los miembros del Yokato en el suelo y cuando parecía que por fin iban a disparar dijeron con total arrogancia.

 

- Ya está decidido, su equipo no puede continuar, nosotros ganamos. – Dijo Gran mientras levantaba el balón.

 

Tachimukai no se podía mover ya que estaba totalmente petrificado ante lo que acababa de ver, todos sus amigos estaba en el suelo con apenas fuerza para moverse por el dolor.

 

- Relájate, nosotros nos encargaremos de esto. – Dijo Endou poniendo su mano en el hombro de Tachimukai.

 

- ¿Eh? – Tachimukai apenas se había dado cuenta que incluso el Raimon había intervenido para que no destruyeran su escuela, enfrentándose al Génesis.

 

Tachimukai se apartó de la portería y se sentó en la banca pensando en lo que acababa de ver, sus compañeros estaban siendo atendidos y llevados en unas ambulancias, Tachimukai intentó subir nerviosamente con ellos pero el Capitán le detuvo, diciéndole que debía quedarse con el Raimon y apoyarlos en nombre de todo el equipo.

 

 En eso cuando Tachimukai volvió al campo vio horrorizado como el Raimon no podía hacer nada ante el Génesis, pero entre todos ellos en medio de la desesperación pudo ver como un chico de cabello azul llamado Kazemaru robó el balón y moviéndose a toda velocidad, atravesando el campo de juego se demandó demasiado y su cuerpo comenzó a fallar, pero no se detenía, seguía adelante y cuando por fin llegó a la portería fue tacleado fuertemente hacia un lado, luego de eso el balón fue lanzado hacia Gran quien usando una técnica puso en riesgo la portería del Raimon, pero en esto Fubuki intervino, sus ojos parecían de colores distintos y entonces se escuchó un golpe seco, cuando su cabeza fue impactada por el balón.

 

Todo el Raimon incluyendo a Tachimukai fueron a socorrer a los dos jugadores y en menos de que se dieran cuenta el Génesis se había retirado, Tachimukai avisó a las ambulancias y se llevaron a los heridos, Endou parecía estar totalmente demolido en ese momento y huyó rápidamente hacia la azotea del Yokato.

 

Pasaron las horas y a pesar de la lluvia Endou no quería abandonar ese techo, se encontraba totalmente asustado y como si su alma hubiera abandonado su cuerpo, muchos de sus compañeros se acercaron para hablar con él pero no parecía mostrar ninguna reacción, Tachimukai no sabía qué hacer y se le ocurrió que solo había una forma de hacerle llegar algo a su amigo.

 

Durante la noche Kuramitsu abandonó el equipo también, invadido por el miedo y dejándole una nota a su capitán donde decía que no podía aguantar más la situación… realmente esto fue otro golpe duro para Endou quien apretaba la nota con mucha fuerza y unas lágrimas comenzaban a bajar por su rostro.

 

Al día siguiente Endou seguía lamentándose en aquel techo pero pudo ver de reojo hacia el campo de futbol, Era Tachimukai quien estaba entrenando como loco intentando perfeccionar su Majin the Hand, caía una y otra vez pero sin perder las ganas mientras agradecía cada uno de los disparos que le propinaban con el balón.

 

Entonces llegó el momento, como si una fuerte energía le invadiera de nuevo que incluso llegó a estremecer a Endou, Tachimukai logro realizar la técnica y mirando hacia el techo aun con lágrimas en sus ojos vio a Endou viéndole, levanto sus manos mientras le saludaba y se animaba como un niño pequeño.

 

Un calor invadió a Endou, es como si el valor de Tachimukai le hubiera contagiado y todos los problemas que había tenido el día anterior se vieran como obstáculos fáciles de superar, pero entre todo ese calor que había en su cuerpo algo más se reafirmaba, lo que había empezado a sentir por aquel chico de cabello esponjoso.

 

Esa misma noche debían abandonar la ciudad, pero gracias a la entrenadora del Raimon quien tomó la decisión de que Tachimukai sería una excelente adquisición al equipo, logró que no se pudieran separar para su sorpresa, ese día fue uno de los más felices para ambos pero sabían que las cosas no serían fáciles ya que debían acabar con la amenaza de la academia Alius.

 

Todo eso era un genial recuerdo de Tachimukai que nunca borraría de su corazón, pero ahora ya 1 año después de lo ocurrido, tomó el valor necesario para aceptar la invitación de Endou y ya en su segundo año de secundaria se reuniría con él en Tokio, durante todo ese año mientras combatían con la escuela Alius y además tomaban suficiente valor para ganar el Futbol Frontier Internacional su relación se tornó bastante cercana, rozando incluso con algo más grande que una amistad, incluso llegando al primer beso de ambos… aunque eso sería una historia para otro día.

 

Tachimukai tomó sus cosas y con una sonrisa en su rostro salió de su casa camino al tren.

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Capitulo 2: En el almacén (Parte 1)
« Respuesta #3 : julio 30, 2016, 04:12:41 pm »



Era medio día en la ciudad Inazuma Y Endou se encontraba esperando en la estación del tren intentando mantener la calma y la compostura, la noche anterior apenas pudo mantenerse en calma mientras se revolvía en la cama pensando en la cita que tendría hoy, ¿Cómo era posible que le tomara todo un año desde que se conocieron para llegar a esto?, bueno…  resulta ser que hubo muchas cosas de por medio, concretamente la invasión de la academia Aliea y luego de eso las preparaciones para el FFI (Futbol Frontier Internacional) , todavía podía sentir los músculos tensarse ante los entrenamientos que le imponían y además… la frustración que tenía a pesar de tener a Tachimukai tan cerca no tenían el suficiente tiempo a solas para poder hacer “algo”.

 

- ¡Pero ahora por fin tendremos tiempo a solas! – Dijo Endou en voz alta llamando la atención de algunas personas pero lo que se llevó su atención rápidamente fue su vestimenta, se había esforzado bastante para encontrar la ropa indicada junto a su mejor amiga, Aki.

 

Endou había dejado de lado su bandana naranja, quizás el elemento más característico que portaba y que de alguna forma homenajeaba a su abuelo, además de eso llevaba  una camisa de color blanca y dentro de ella una camiseta de color naranja como si esa fuera su forma de compensar la falta de su bandana, unos jeans de color azul y unos tenis de color blanco con un rayo al lado.

 

Endou dio un suspiro al darse cuenta que se había alarmado para nada y revisando su teléfono quien nunca dejo de vibrar se dio cuenta que quizás si tenía un problema… Endou tomo aquel aparato que le había causado las pocas discusiones que había tenido con Tachimukai y luego de desbloquearlo se fijó en que tenía más de 100 notificaciones.

 

- Cielos chicos… les dije que hoy no estaría disponible. – Susurro Endou mientras revisaba las notificaciones, algunas eran sobre temas muy ambiguos, pero otros eran comentarios relacionados sobre a inminente graduación, pero lo más abundante eran los comentarios e invitaciones que recibía de gente de todo el mundo para que una vez graduado se uniera a sus equipos.

 

Mientras el capitán de la bandana naranja revisaba y respondía rápidamente mucha de las solicitudes y comentarios de sus amigos no se percató que el tren ya había llegado y alguien se acercó a él como si fuera una bala.

 

Sin que se diera cuenta Endou fue abrazado y pudo sentir el aroma de un cabello castaño que le hacía sentir cosquillas en su nariz, logro descender su mirada mientras aceptaba aquel cálido abrazo y pudo verlo, era Tachimukai quien se veía bastante abrigado y con una sonrisa de oreja a oreja.

 

- Hola Endou San – Dijo Tachimukai bastante sonrojado mientras no se despegaba de su amigo.

 

- Hola Tachimukai… - Endou aprovecho la distracción para esconder su teléfono rápido y sutilmente. – llegaste más temprano de lo que esperaba…

 

- Es que tenía muchas ganas de verte… Endou San y…. ¿Por fin estamos solos enserio? – Dijo algo dudoso ya que ambos conocían bien que eso era casi imposible.

 

Endou no solo era popular entre sus amigos, si no es que ambos se han vuelto demasiado populares por ser los campeones del mundo y para disgusto de Tachimukai, Endou quien ya de por si era conocido por ser muy sociable… apenas podía respirar.

 

Tachimukai se separó un poco de Endou y este pudo apreciar que consigo había traído un maletín que tenía a sus hombros lo cual causo en Tachimukai algunas preguntas internas, Endou pudo notarlo y le dijo.

 

- No quería que nada nos faltara para este día, será perfecto jeje. – Endou retiro el maletín de sus hombros.

 

Ese pequeño comentario fue suficiente para que el castaño de cabello esponjoso se sonrojara aún más y logro elevar su sonrojo a otra potencia cuando tomo su mano para guiarle en el metro, algunas personas reconocieron a los dos protagonistas de muchas miradas pero esto no parecía importarle a Endou quien seguía mirando al frente mientras llevaba a Tachimukai quien se aferraba de su brazo víctima de los nervios.

 

Endou llamo a un taxi y ambos subieron rápidamente, ya dentro le pidió al taxista que los llevara a un lugar bastante apartado de la ciudad que él conocía muy bien.

 

- ¿Seguro que no quieres pasar a mi casa a descansar? – Dijo Endou rodeado a Tachimukai con uno de sus brazos.

 

- Estoy bien, además no quiero desperdiciar el día. – Dijo algo tímido Tachimukai mientras reposaba su cabeza en el cuerpo de Endou. – tuve suerte de que mis padres no hicieran muchas preguntas, no sé cómo hiciste para que me dieran el permiso.

 

- Bueno… digamos que use un ataque directo.

 

- Flashback-

 

Endou estaba recorriendo su cuarto de un lugar a otro mientras pensaba en una solución para el único problema que tendría su cita con Tachimukai, sus padres… quienes a pesar de ser buenas personas sobreprotegían demasiado a su hijo y que si no fuera porque era una emergencia nacional lo ocurrido hace un año con la academia Aliea, no le hubieran dejado ir.

 

Endou puso una mano en su cabeza apoyándose en la pared, el también era hijo único pero lo de los padres de su “aprendiz” era algo ya irreal, durante todo el año que prácticamente tuve a Tachimukai conmigo cada vez que hablábamos de sus padres este me contaba como lo tenían inscrito en una cantidad de clubs y deportes vacacionales que perfectamente podían llenar una lista muy grande.

 

- Debe haber alguna forma… - Dijo Endou mientras una vaga idea llego a su mente, tomando su teléfono reviso el perfil de red social de Tachimukai quedándose algo tonto viendo el pequeño número de fotos que se había tomado, en parte esto último debía agradecérselo a su amigo Tsunami quien a veces se lo llevaba a surfear, esto le causaba a veces celos a Endou quien se sentía algo hipócrita siendo recompensado con aquellas fotos. - ¡Endou Mamoru enfócate! – Grito fuertemente mientras mantenía la compostura, por suerte su madre no estaba en casa ya que le gritaría que bajara la voz.

 

De esa forma el chico de la bandana naranja busco el perfil de los padres de Tachimukai y después de investigar durante un rato se dio cuenta de un comentario que hizo su padre a uno de sus amigos, Endou dibujo una sonrisa completa y buscando en su directorio de contactos encontró a la persona que buscaba, luego de un rato hablando le pidió un favor a su amigo.

 

- Ellos siempre han querido visitar una nave espacial y tú eres la única persona que puede ayudarme… - Dijo Endou suplicante en su teléfono.

 

Endou escuchaba atentamente como su amigo le reprochaba por tal alocada idea además de que no estaba siendo sensato.

 

- ¿Qué tiene de malo que pase un día con Tachimukai sin que sus padres sepan?, vamos Hiroto, tú no eres precisamente el mejor para reprocharme por hacer cosas premeditadas… - Dijo Endou metiendo el dedo en la llaga.

 

El tímpano de Endou casi explota cuando escucho los gritos de reproche de Hiroto.

 

- Ya ya, nadie te culpa por haber dejado a todo su equipo en el hospital… - Dijo Endou intentando tranquilizarlo. – además me refería a la vez que intentaste besarme.

 

Luego de un silencio casi eterno, Hiroto termino aceptando y al día siguiente le hablaría a su padre para que este le permitiera hacer un tour guiado por la antigua escuela que ahora era un orfanato.

 

- Fin del flashback –

 

Endou se fijó que estaban a punto de llegar a su destino cuando pudo ver a lo lejos la torre de la ciudad con su característico relámpago, sacudió suavemente a Tachimukai quien parecía algo cansado o quizás muy cómodo en el pecho de su amigo.

 

- Disculpa Endou San… - Dijo Tachimukai algo dormido mientras frotaba sus ojos con sus puños.

 

Endou quedo algo enternecido al ver a su amigo haciendo eso y además tenía un pequeño hilito de saliva que se le escapaba de su boca dándole una imagen algo provocativa, Endou pensó si decirle o no pero quizás su rostro le delataría tarde o temprano por lo cual decidió ayudar a su amigo.

 

- Tachimukai no te muevas, ¿sí? – Endou se acercó a su amigo y tomo su rostro con sus dos manos y se acercó lentamente a su “aprendiz”.

 

Tachimukai todavía con los ojos cerrados comenzó a temblar, le era muy extraño el poder mantener la calma en ciertas situaciones con Endou pero cuando se trataba de cosas como esta podía llegar a sentirse totalmente nervioso, como si sintiera que su héroe quisiera comérselo y no pudiera defenderse.

 

- E…Endou San… este no es el lugar para eso… -  Tachimukai sintió como algo tocaba sus labios suavemente y automáticamente intento besar aquello que se apoyaba sobre su boca.

 

- Tachimukai…. ¿Por qué estas besando mi pañuelo? – Dijo Endou totalmente extrañado haciendo que el chico de cabello esponjoso abriera los ojos de par en par. – Solo te estaba limpiando, tenías un poco de saliva. – Endou sonrió a pesar de que su cita estaba totalmente sonrojado.

 

Justamente cuando terminaron de hacer eso el taxi llego a su destino y se bajaron rápidamente para poder admirar aquella genial torre, ciertamente era uno de los mejores lugares de la ciudad y por la hora estaba totalmente vacía, Endou conocía bien ese lugar después de todo era el sitio donde entrenaba en los atardeceres de su bella ciudad y aquella torre era uno de sus lugares favoritos para poder relajarse, pensar y a veces incluso un refugio cuando rara vez se sentía deprimido.

 

- Ven sígueme, dejaremos nuestras cosas en este sitio. – Endou tomo de la mano a Tachimukai y le guio hasta un pequeño almacén que había al lado de la torre que a primera vista parecía algo abandonada. – tranquilo no te guíes por como se ve por fuera, me asegure de limpiarlo totalmente y es seguro.

 

Endou entro primero a aquel sitio a través de la pesada puerta y en medio de la oscuridad le extendió la mano a Tachimukai quien rápidamente la tomo.

 

« Última Modificación: julio 30, 2016, 09:38:50 pm por Yuuki Hachiken »

Yuuki Hachiken

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Capitulo 2: En el almacén (Parte 2)
« Respuesta #4 : julio 30, 2016, 04:13:45 pm »
Ya dentro de aquel almacén Tachimukai pudo apreciar el lugar una vez que Endou encendió las luces, el lugar era bastante fresco y además se encontraba decorado para su sorpresa, incluso el lugar tenia algunos pufs y alguno que otro mueble, ¿Cuánto tiempo le había tomado organizar esto?

 

- Eres el primero que invito a este sitio y eres también la única persona además de mí que ha entrado a este lugar. – Dijo Endou bastante orgulloso.

 

- ¿Cuánto tiempo te tomo hacer esto Endou san? -  Tachimukai comenzó a jugar con sus dedos totalmente avergonzado.

 

- Bueno… desde que te traje la primera vez a la torre.  – Endou se acercó y con total confianza envolvió  a Tachimukai con sus brazos para llevarlo al puf más cercano, quedándose con él mientras se veían a los ojos. – ahora mismo tenemos todo el tiempo para nosotros, ¿Qué quieres hacer?

 

Tachimukai pensó automáticamente en decirle “bésame y déjame sin aire” pero intentaba ocultar ese lado algo salvaje que liberaba cuando se tocaba pensando en Endou pero ese tipo de preguntas para su mente parecían tener un doble significado.

 

- Bueno… Endou San quizás podamos hacer algo que tú quieras… - Dijo Tachimukai bastante avergonzado por sus pensamientos.

 

Endou se quedó pensativo un momento y se fue acercando cada vez más con una sonrisa pícara en su rostro cuando estuvo a 2 cm del rostro de Tachimukai le pregunto.

 

- ¿Podrías modelar un poco para mí? – Dijo tranquilamente mientras le sonreía de par en par a Tachimukai. – tranquilo traje algo que podrías usar.

 

Tachimukai estaba algo congelado pero se relajó cuando vio que Endou se refería a un traje de baño del tipo bermuda, de un color naranja bastante familiar.

 

- Puedo hacerlo… solo… - Tachimukai hizo una seña con su dedo como si girara, dándole a entender a Endou que quería que este se volteara mientras se cambiaba la ropa.

 

Endou puso sus manos detrás de su nuca y se acostó sobre un puf dándole la espalda a su amigo, lentamente Tachimukai presa de los nervios empezó a retirarse su camisa y la dejo encima de uno de los muebles, retirar cada uno de los botones le tomo su tiempo ya que los dedos le temblaban, luego de eso comenzó a retirarse los zapatos y sus calcetines, entonces cuando se retiraba lentamente su jean azul se dio cuenta que tenía un problema que se abultaba en su ropa interior…

 

- Demonios…

 

- ¿Sucede algo? – Dijo Endou sin girarse.

 

- No pasa nada, disculpa si me demoro.

 

- ¿Quieres una mano? – Endou sonó con un tono bastante provocador.

 

- S… no digo, ya lo tengo todo controlado.

 

Tachimukai intentaba pensar en otra cosa pero le era imposible y los minutos pasaban… “quizás si me toco un poco…” pensó por un segundo antes de darse cuenta que Endou parecía algo impaciente, “Simplemente me dejare mi ropa interior puesta y no se verá nada”, ese fue su veredicto final al bajarse su pantalón y tomando rápidamente aquella prenda de piscina dio por terminado lo que Endou quería.

 

- Ya termine Endou San… - Dijo Tachimukai algo apenado mientras su cuerpo sentía algo de frio al estar algo expuesto.

 

Al parecer Endou no le había escuchado y entonces Tachimukai lo vio como una oportunidad de intentar sorprender a su amigo, se acercó lentamente en puntillas y se lanzó hacia la espalda de su amigo.

 

Endou pudo sentir el cuerpo de Tachimukai en su espalda y este le abrazaba mientras descansaba su rostro en su espalda.

 

- Tachimukai… quiero verte por favor. – Suplico Endou quien aun siendo un poco aplastado por el peso de su amigo mantenía su típica sonrisa en su rostro.

 

El chico de cabello esponjoso se levantó con cuidado y con algo de pena se mantuvo de pie mientras su amigo le observaba.

 

Cuando Tachimukai se lanzó sobre Endou no se dio cuenta que este pudo sentir algo en su trasero… y al verlo detenidamente sin que su amigo se diera cuenta pudo confirmarlo.

- Tachimukai.

 

Tachimukai al escuchar su llamado se tensó más de lo normal y se mantuvo totalmente quieto.

 

- ¡Luces realmente genial! – Dijo Endou bastante animado mientras tocaba un poco el cuerpo de su avergonzado amigo. – realmente no espere que algo mío te quedara tan bien.

 

Para la sorpresa de Tachimukai quien seguía pensando en mantener controlado su problema dentro de su ropa interior y además del hecho de que estaba usando algo de Endou… de la nada el propietario de aquella prenda puso las manos sobre su cintura y le dio un abrazo acercando su rostro a su barriga.

 

- No solo te ves suavecito, también lo eres y… hueles muy bien.

 

Endou comenzó a acariciar un poco la piel de Tachimukai que estaba por encima de su cintura, su espalda se sentía bastante cálida y suave.

 

- Sabes, desde hace mucho… había querido hacer algo. – Dijo Endou sin separarse de su amigo. - ¿Puedo?

 

Tachimukai pudo ver el rostro de Endou quien le miraba con una cara bastante suplicante y exagerada, como si intentara hacer una carita de perrito,  tomo confianza en su “héroe” y le dio permiso mostrándole una sonrisa de aceptación a su amigo, pero no esperaba que este sacara un poco su lengua y comenzara a lamerle su pecho.

 

Endou podía sentir el sabor de su amigo por muy extraño que suene, tenía ganas de decirle que podía saborear un sabor algo picante, pudo escuchar como la respiración de su Tachimukai se agitaba e intentaba silenciar algunos gemidos que se le escapaban los cuales eran más que música para sus oídos.

 

Sin pedirle permiso Endou comenzó a bajar hasta debajo de su ombligo, mordiendo un por encima aquel bultito que tenía Tachimukai y lentamente comenzó a bajarle un poco aquella prenda, pudiendo apreciar que su amigo había conservado su ropa interior negra y que además estaba bastante pegada a su cuerpo.

 

- Endou San… - Tachimukai se sentía invadido de sensaciones pero había algo más que le ganaba a sus lujuriosos pensamientos. – Espera… yo quiero…

 

Endou no se detenía ya encontraba la situación demasiado excitante mientras mordía y lamia por encima de la ropa interior de Tachimukai, mientras este intentaba detenerlo sosteniéndole su cabeza pero sin lograr mucho progreso y dejándose llevar un poco.

 

- ¡Endou San! – Grito Tachimukai cuando este estaba a punto de liberar su erección de su ropa interior. – D… disculpa yo… - Endou había caído de espalda por el grito de su amigo, jamás le había escuchado levantar la voz de esa forma.

 

- ¿Qué sucede?  - Dijo mientras seguía recuperándose de la sorpresa.

 

- Yo quería… que tuviéramos una cita normal y además… quería un beso antes de hacer esas cosas.- Tachimukai se sintió bastante apenado, realmente quería hacer eso pero más que nada su sueño era tener una linda cita con su ídolo y quizás con suerte al final de eso recibir de nuevo un beso, ya que la primera vez que ambos se besaron, Tachimukai no lo recuerda. – disculpa si te parece muy cursi, Endou San…

 

Endou se acercó a Tachimukai y le dio un suave beso en la frente, dejándolo totalmente sonrojado y luego fue a buscar su ropa.

 

- Bueno… ya es medio día y te debo invitar algo de comer, conozco un lugar muy bueno. – Endou no parecía para nada enojado, a lo contrario parecía algo relajado…

 

Tachimukai sintió en ese momento que quizás había arruinado una buena oportunidad pero no quería dañar el día para Endou, se cambió rápidamente con la ayuda de su amigo que incluso insistió con ponerle sus zapatos y parecía algo entretenido con eso.

 

Ambos decidieron ir caminando ya que la distancia hasta el centro de la ciudad era bastante corta, de cierta forma Endou había sentido como Tachimukai repentinamente se hizo algo más callado y mantenía un poco la distancia de él, llevándole a pensar que quizás se le había ido de la mano lo que ocurrido en el almacén y preocupándolo un poco en el proceso.

 

Tachimukai se encontraba pensando en aquello que discutió con Tsunami por teléfono, donde este le insinuaba que quizás el capitán gustaba de él, algo que Tachimukai negó muchas veces ya que no quería perjudicar a la persona que admiraba, quizás simplemente era el quien pensaba mal interpretaba todo lo que pasaba pero… ¿no intentaría hacer eso con el si no le gustara?

 

- ¿Puedo tomar tu mano? – Tachimukai se acercó a Endou algo emocionado de nuevo.

Endou se sorprendió un poco ante el cambio de actitud de Tachimukai por lo que simplemente se resignó a su petición.

 

- Claro que quiero.

 

Sin darse cuenta ambos se acercaron demasiado y casi se besaron si no fuera porque recordaron a tiempo lo que habían prometido sin decirse nada.

 

- Tu mano es algo áspera… - Dijo Endou todavía sonrojado.

 

- Igual que la tuya Endou San.

 

- Tachimukai…

 

- ¿Si Endou San? – Tachimukai no podía evitar jugar un poco con los dedos de Endou mientras los tenían unidos.

 

- A partir de este momento tú mandas, hare lo que me pidas.

 

- Esta es mi primera cita… realmente no sé qué hacer. – Dijo algo apenado.

 

- Se gentil conmigo… - Endou puso su mano libre sobre su mejilla y exagerando su reacción de forma graciosa.

 

Ambos chicos rieron mientras ignoraban que alguien les seguía, un chico de cabello en puntas quien llevaba unos lentes oscuros consigo y además no dejaba de verles con unos binoculares.

 

- Goenji San, los objetivos se mueven hacia un lugar de comida al parecer… – Dijo aquel misterioso chico quien ocultaba su figura detrás de una pared. – no entiendo porque no van al restaurante de mi familia, les haría un buen descuento, cambio.

 

- Toramaru, enfócate no queremos perderlos ¿Ok?, espera… ¿Por qué me tienes en altavoz? – Replico Goenji al escuchar el ecco de su propia voz.

 

- Es que… no sonaría como walkie talkies si no fuera de esa forma, cambio. – Dijo algo sonrojado por ser algo infantil.

 

- En fin, no pierdas de vista yo pronto iré a ayudarte. – Goenji colgó el teléfono inmediatamente mientras corría a toda prisa en dirección al centro de la ciudad. – ¡Debo evitar que ese tonto meta la pata!

Yuuki Hachiken

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Capitulo 3: Todo indica que sera un fracaso. (Parte 1)
« Respuesta #5 : julio 30, 2016, 05:57:35 pm »

- ¡Al fin llegamos! – Dijo Endou bastante animado mientras era secretamente observado por Toramaru quien estaba escondido en unos arbustos. – este lugar es genial, la comida que hacen aquí es deliciosa y la encontré por accidente cuando el entrenador cierra el Ramen Rai Rai.

 

- Gracias por traerme, Endou San. – Tachimukai seguía sonrojado hasta las orejas sin soltar la mano de su amigo.

 

- No es nada Tachimukai, además es normal que invite a mi nov…. – Endou se sorprendió por lo que iba a decir y rápidamente se corrigió. – a mi discípulo quiero decir. – comenzó a sonreír nerviosamente ubicando su mano libre en su nuca mientras hacia una sonrisa algo tonta.

 

- ¡Es un honor! – Dijo Tachimukai con los ojos totalmente iluminados mientras admiraba a Endou.

 

Toramaru simplemente intentaba contener las ganas de darles un golpe en la cabeza a esos dos ya que Goenji tenía razón, esos dos no se dan cuenta que simplemente se gustan pero prefieren ilusionarse creyendo que tienen una relación de discípulo – maestro, cielos santo si solo se tienen 1 año de diferencia y cada uno logro progresar de distintas formas.

 

 

Flashback

 

 

Los miembros del Raimon se encontraban reunidos en la caseta del equipo pasando el rato luego de una extraña jornada de entrenamiento sin su capitán, quien usualmente era el mayor incentivo de todos a la hora de entrenar, su energía era contagiosa y hacia que todos se quisieran vincular al entrenamiento, eso incluía incluso a otros clubs deportivos como el de atletismo e incluso el de sumo.

 

Pero el capitán pidió “permiso” a todos para faltar durante unos días… todo resultaba muy extraño ya que todos estaban recibiendo grandes cantidades de entrevistas, oportunidades, patrocinio y muchas personas deseaban unirse al equipo.

 

- Cielos… ¿cómo es posible que Endou se esté perdiendo todo esto? -  Dijo Natsumi.

 

- Seguramente el capitán tuvo una cita. –  le contesto Max quien estaba apoyado en la espalda de Handa. - ¿no lo crees Handa?

 

- De seguro fue con un chico. – Dijo Handa mientras intentaba escribir algo pero por los constantes movimientos de Max no podía concentrarse. – vamos no se sorprendan, todos sabemos que el capitán siente algo por Tachimukai. – todos se quedaron pensando repentinamente sobre aquel hecho pero no se atrevieron a decir nada.

 

- Tampoco es que sea tan malo que le guste un chico. – Max tomo la palabra y luego sutilmente comenzó a acariciar la espalda de Handa haciendo que este se sonrojara.

 

- ¿Cómo puedes estar tan seguro de eso? – Natsumi intentaba ignorar lo que decía el chico del sombrero rosa y azul.

 

- Bueno… todo el mundo se siente aunque sea un poco bicurioso ante algunas cosas, además somos adolecentes, es normal que queramos experimentar algunas cosas. – Max comenzó a meter su mano debajo de la camisa de Handa haciendo que este dejara de escribir súbitamente, volteo a ambos lados y por suerte nadie parecía darse cuenta pero tenía que ponerle fin a esa situación. – solo imagínate que alguno de los dos es una chica y veras que todo es demasiado romántico entre ese par. – Sin vergüenza alguna Max deslizaba suavemente sus dedos hasta llegar al pecho de su amigo pero este le dio un pequeño manotazo en la mano que por suerte paso por desapercibido para los demás.

 

Handa volteo a ver a su amigo pero este tomo distancia rápidamente y solo le observaba con una sonrisa pícara.

 

Lo que ese dúo ignoraba era que el más joven de todo el equipo había visto lo que estaban haciendo, Toramaru se encontraba con su rostro totalmente sonrojado por lo que acababa de ver y al llegar la noche cuando todos se retiraban aprovecho que ellos dos siempre eran los últimos en irse.

 

Toramaru se acercó tímidamente a los dos chicos y con algo de valentía les pregunto.

 

- Disculpa… - Toramaru tenía ganas de huir pero se aferraba a su curiosidad. – Lo que hacían esta tarde en el club… ¿no les daba vergüenza?

 

Handa se quedó totalmente congelado al escuchar aquellas palabras y en cambio Max se acercó a aquel chico con confianza, tomándole de los hombros y mirándolo a los ojos prefirió afrontar la situación.

 

- A mí no, pero como puedes ver a mi Handa le da vergüenza. – Dijo Max regalándole una sonrisa a Toramaru quien seguía con una expresión de duda total.

 

- Entonces… él y tu…

 

- Bueno, él y yo estamos saliendo aunque es mi primer amigo desde que entre al equipo. – Max se acercó un poco al oído de Toramaru y le susurro. – él siempre dice que no pero es más atrevido de lo que crees.

 

- Pero… ¿no son dos chicos? – Dijo Toramaru bastante apenado.

 

- Eso no tiene nada malo, el amor viene de muchas formas y clases, yo tuve la suerte de que la persona que amara sea este castaño pervertido. – Max abrazo a Handa con uno de sus brazos mientras este seguía en shock.

 

A Toramaru jamás se le hubiera ocurrido que era posible que dos chicos pudieran llegar a sentir eso los uno por los otros, entonces se preguntó si la admiración que sentía por Goenji en realidad era amor, tal y como estaba supuestamente Tachimukai con Endou, pero ahora su mente de pre adolecente de 13 años estaba llena de preguntas y…

 

- Entonces… a los dos, ¿no les daría vergüenza darse un beso verdad? – Dijo Toramaru con un tono curioso pero desafiante.

 

Max miro de forma sonriente a Handa quien apenas había salido del shock para ponerse nervioso de nuevo ante la petición de su pequeño compañero.

 

- ¡Eso es una petición muy atrevida! – Reclamo Handa mientras recogía su maletín – yo me voy a casa.

 

Antes de que Toramaru pudiera decir “disculpas”, Max se levantó y jalo el maletín de Handa haciendo que este perdiera el equilibrio hacia él, sin más y aunque Handa pudo evitarlo empujando a su amigo se rindió ante aquello y le planto un beso a Max quien abrió los ojos en sorpresa, no sabían cuánto tiempo duraron besándose pero de algo si estaban seguros era que Toramaru no se perdía ningún detalle de lo que hacían.

 

Max estaba perdiendo un poco el aliento mientras intentaba no perder el ritmo que mantenía su amigo, la lengua con Handa no dejaba de explorar y jugar con la de Max apenas brindándole oportunidad de reaccionar.

 

- Han… da

 

Handa se dio cuenta de lo que hacía y abrió los ojos para encontrarse con el rostro totalmente sonrojado de su amigo, quien dejó caer su peculiar sombrero y tenía su cabello de color rojizo despeinado.

 

Al darse cuenta de esto el castaño se apartó un poco y termino cayendo a los pies de Toramaru quien tenía una expresión de emoción combinada con un prominente sonrojo.

 

- Max… - Dijo Handa totalmente apenado.

 

- ¡Ustedes dos son increíbles! – Dijo Toramaru impresionando a los dos y dándoles un pequeño sobresalto.

 

- ¿Eh? – Ambos reaccionaron confundidos ante la forma de tomarse las cosas del pequeño.

 

- Tranquilo chicos, su secreto está a salvo conmigo aunque… - Toramaru comenzó a actuar algo tímido de repente pero luego les mostro una cara decidida. – quiero pedirle dos cosas.

 

Handa y Max se miraron un rato como si buscaran las respuestas en sus rostros, al final ambos aceptaron solo dándose una sonrisa.

 

- Bueno lo primero que quiero es que me cuenten… ¿Tachimukai o Endou tiene planeado algo mañana?

 

- No te diré quien pero… si tendrán una cita y la verdad nos preocupamos porque esos dos son bastante tontos y algo “ciegos” – Dijo Max con una mano en su frente.

 

- ¿Qué es lo segundo que quieres pedirnos? – Handa estaba algo apurado ya que se estaba haciendo muy tarde para volver a casa.

 

Toramaru se le acerco a los dos y a pesar de que era solo un poco más bajito los miro de reojo algo apenado.

 

- Quiero… que me den un beso. – Toramaru ni siquiera podía verlos de la vergüenza que tenía.

 

Su plan era comprobar que no le incomodaba recibir un beso de un chico… ya que desde que los vio no solo tenía ganas de confirmar sus sentimientos, si no también de probar y experimentar.

 

- Debemos hacerlo. – Dijo Max dándole seguridad a Handa. – nosotros debemos hacernos cargo de nuestros miembros, es obvio que tiene dudas.

 

Handa se lo pensó un poco, ¿Qué tan malo podría ser?, después de todo es solo un beso… claro, hacer solo eso le tomo demasiado tiempo y le causo noches en vela.

 

- Vamos Handa, anímate. – Max le codeaba un poco a su amigo. - ¿Acaso el pequeño te parece feo?

 

Handa miro a Toramaru quien seguía avergonzado y al final dio un suspiro.

 

- Hagamos esto de una vez, pero ni una palabra de esto y no lo repetiremos. – Sentencio Handa tomando asiento al lado de Max quien parecía bastante feliz de su decisión. – Entonces… ¿A quién de los dos quieres besar?

 

Toramaru se sentía nervioso pero levanto su rostro para observar a sus dos “Senpais” detenidamente… realmente no se podía decidir ya que a pesar de todo este sería su primer beso.

 

- ¿Porque no te damos un beso cada uno? – Sugirió Handa para sorpresa de Max. – nos estamos tardando demasiado y no quiero que luego te quede algunas ganas con alguno de nosotros.

 

Toramaru señaló a Handa y se acercó a él dándole apenas un poco de espacio.

 

- Tú vas primero ya que tuviste la idea.

 

Con una mueca de disgusto Handa asumió el reto que le lanzo su amigo acercándose a él e invitándolo a sentarse sobre sus piernas, Toramaru le siguió el juego y se sentó sobre él, aunque perdía un poco el equilibrio, Max al notar eso tomo las manos de Toramaru y las puso en la nuca de Handa, los tres hicieron una sonrisa cómplice y el momento llego.

 

- Dejare que tomes la iniciativa. – Dijo Handa desafiando de vuelta a su amigo.

 

Toramaru hizo un pequeño puchero y acerco su rostro al de su amigo, pudiendo sentir su respiración y junto sus labios con los de él, pensó que no era nada más que contacto cercano ya que no sentía nada del otro mundo… pero pudo sentir como Handa abría un poco su boca y eso lo llevo a hacerlo también.

 

La lengua del mayor invadió la boca de su amigo y lentamente comenzó a moverse, robándole el aliento y pudiendo saborear la esencia que este tenía, Toramaru comenzó a sentir bastante sonrojado ya que nunca había tenido esas sensaciones en su cuerpo, su corazón se comenzó a acelerar y su respiración se agitaba pero a pesar de todo eso no perdía las ganas de seguir.

 

A pesar de que estaba enfocado en el beso que estaba… ¿Disfrutando?, Handa desvió su atención hacia Max quien no dejaba de verlos con una expresión bastante pervertida… “seguro está disfrutando esto” pensó detenidamente.

 

Cuando ambos se quedaron sin aire se separaron y ambos tenían un pequeño hilo de saliva que rápidamente Max se apresuró a limpiar con un pañuelo que traía consigo, pero cuando lo hizo con Toramaru le lamio los labios para su sorpresa.

 

- Ahora sigue mi turno.  – Max quien todavía no tenía su sombrero puesto se robó a Toramaru de las piernas de Handa y lo acostó en el suelo del club que por suerte estaba limpio.

 

Max decidió no perder el tiempo y rápidamente se puso encima de Toramaru, dándole un profundo beso y adueñándose de su cuerpo haciendo uso de sus manos.

 

Con las piernas logro atrapar las del pequeño y siguió actuando dominante ya que al parecer la boca de Toramaru había atrapado un poco del sabor tan característico de Handa.

 

Toramaru se sentía un poco aprisionado pero podía sentir que de verdad había una diferencia entre los dos, Handa era más gentil y algo avanzado pero a diferencia de él Max actuaba… muy posesivo y bastante atrevido.

 

En ese momento el beso fue interrumpido por Max quien comenzó a acariciar el cabello negro del pequeño y le miro directamente a los ojos.

 

- ¿Estás haciendo esto porque crees que te gusta alguien verdad? – Dijo Max como si fuera un susurro.

 

- Eso creo… - Toramaru se sentía bastante confundido a pesar de todo. – no creo que el sienta lo mismo por mí.

 

- No deberías dudar de tus sentimientos si son sinceros y reales, vivir con esa clase de remordimiento es algo que lentamente te puede ir matando… - Max puso una cara de tristeza pero rápidamente se apresuró y le robo un beso a Toramaru. – además ahora ya sabes besar mejor, ese chico sería un gran idiota si no aprovecha tus habilidades.

 

Ambos se sonrieron y luego se separaron, cuando ambos se pusieron de pie pudieron observar a Handa con la cara algo sonrojada y este simplemente se acercó hacia Toramaru para regalarle una sonrisa.

 

- Espero que la persona que te guste valga la pena y no te arrepientas, además seguramente te ira mejor que al capitán en su cita.

 

Toramaru se sorprendió un poco sobre esa afirmación, ¿Qué querían decir sus amigos?

 

- ¿Creen que a Endou San le ira mal en su cita?

Yuuki Hachiken

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Capitulo 3: Todo indica que sera un fracaso. (Parte 2)
« Respuesta #6 : julio 30, 2016, 05:58:51 pm »


- Bueno… veras el capitán es muy descuidado y no se da cuenta de que tiene un problema muy grande. – Dijo Handa algo reflexivo. –  No es capaz de dedicarle toda su atención a una sola persona.

 

- Eso es cierto, ese fue el principal problema que tuvo Tachimukai para llamar la atención del capitán pero con lo ocurrido durante todo ese año… no fue nada justo para él. – Agrego Max.

 

Toramaru los miro fijamente como si el supieran lo que ellos tenían en mente.

 

- No puedo dejar que eso ocurra. – Les dijo con cierto fuego en sus ojos y bastante decidido.

 

Después de eso Toramaru se despidió de ellos no sin antes darles un gran abrazo y unos besos en las mejillas que logro sonrojarles, su meta ahora sería buscar a toda costa que aquella cita resultara bien y para eso necesitaba a un aliado.

 

Cuando Toramaru tomo distancia de aquel lugar, Handa se le acerco a Max quien tenía una expresión bastante pensativa.

 

- ¿En qué piensas? – Handa abrazo a Max y comenzó a jalarle un poco su mejilla.

 

- Creo que quedo bastante claro que le gustan los chicos. – Afirmo Handa algo fastidiado por lo que hacía su amigo con su mejilla.

 

- ¿Por qué lo dices?, quizás solo tenía curiosidad.

 

- Bueno, no sé si lo sentiste pero tenía un pequeño asunto en sus pantalones. – Dijo Max mientras se reía un poco recordando como su cuerpo sintió aquello.

 

Mientras tanto Toramaru caminaba mientras intentaba contactar por teléfono a alguien.

 

- Goenji San… - Dijo Toramaru mientras usaba su teléfono.

 

Luego de muchos intentos este contexto de mala manera pero al escuchar la voz de Toramaru le pidió disculpas y comenzaron a planear aquel descabellado plan.

 

 

Fin del flashback

 

 

Toramaru se quedó observando debajo de un árbol mientras los veía tener aquella cita aunque ellos no le dieran ese nombre, se preguntó si algún día él podría tener una con Goenji San… pero parecía algo imposible ya que cada vez que él le abrazaba o le pedía cualquier oportunidad para salir, este lo hacía sentir como si fuera su hermanito y a pesar de que le gustaba la amistad que tenía… el sentía la necesidad de querer averiguar si le amaba o no.

 

Mientras tanto Tachimukai observaba el menú y pensaba que pedir, el dinero no era un problema porque a pesar de que Endou había planificado todo el también había ahorrado lo suficiente.

 

- Creo que quiero probar este corte de carne. – Dijo Endou bastante animado. - ¿Ya decidiste que quieres pedir?

 

- Yo quiero… esto. – Tachimukai señalo en el menú un platillo que decía peligro en color rojo, al parecer era una especie de arroz chino muy condimentado y picante.

 

- ¿Estás seguro de que quieres pedir eso? – Pregunto Endou con sudor en el rostro, de solo ver una fotografía de aquel platillo le causo una sensación de calor intenso en su boca.

 

- Si, además no es la gran cosa jaja. – Dijo Tachimukai algo apenado.

 

En eso llego el mesero quien se le hizo algo familiar a Endou por lo cual este se le quedo viendo de forma algo perdida como si buscara en sus pensamientos.

 

- Disculpen, ¿ya están listos para ordenar? – Dijo aquel joven bastante alto y apuesto.

 

- ¿Eh?... – Endou salió del trance y se apresuró rápidamente a ordenar, no solo había pedido aquello que quería junto con la orden de Tachimukai, añadió dos tazones de oden y dos órdenes de Takoyaki.

 

Aquel joven se retiró no sin antes guiñarle el ojo a Endou y Tachimukai se dio cuenta de aquello sintiendo un poco de celos.

 

- Y entonces… ¿Qué tal te parece este sitio? – Dijo Endou intentando iniciar un tema de conversación.

 

- Buena decoración, ya veremos con la comida y la atención al cliente… prefiero reservarme mi comentario. – Tachimukai no podía disimular su enojo ya que ni miraba a Endou al hablarle.

- ¿Sucede algo?...

 

- Nada, solo creo que… - Tachimukai busco en su bolsillo y logro encontrar su teléfono el cual reviso de reojo, pudo confirmar como Endou mantenía comentarios activos de hace apenas unos minutos y esto solo lo hizo sentir más decepcionado. – me pregunto cómo estará Tsunami.

 

Tachimukai toco un tema que a Endou no le gustaba para nada, es cierto que Tsunami era un amigo muy importante para él pero todavía recuerda como hace unos meses atrás su “Héroe” le hizo un drama completo cuando se enteró que el chico de cabello rosa le invito a surfear.

 

- Estoy seguro de que estará bien. – Dijo Endou de forma forzada ya que se podía ver en su rostro que intentaba contener las ganas de gritar.

 

Ambos siguieron charlando de forma algo forzada mientras esperaban a que llegara la comida, por su parte Toramaru seguía admirando como la situación empeoraba, pensó si intervenir o seguir esperando a Goenji San pero cuando por fin estaba a punto de levantarse…

 

- Disculpa por llegar tarde… - Goenji llego bastante agotado y se le veía muy sudado, Toramaru saco un pañuelo y se lo ofreció a su amigo. – gracias.

 

Toramaru invito a Goenji a sentarse debajo de aquel árbol ya que había una muy buena sombra en aquel lugar, el corazón de Toramaru comenzó a latir muy rápido al ver a su amigo quien no se daba cuenta.

 

- ¿Cómo está la situación? – Pregunto Goenji un poco más calmado.

 

- Ah cierto, la verdad es que ahora mismo parece que la situación está muy tensa. – Dijo Toramaru algo apenado.

 

- Bueno eso es algo que ya veíamos venir, tenemos que pensar en la siguiente etapa. –Goenji saco del maletín que traía consigo un mapa de la ciudad donde tenía trazado varios puntos. – conociendo a Endou seguramente irán al parque o al campo de futbol cerca al puente.

 

Toramaru se detuvo a pensar un poco las cosas y esos lugares no parecían muy propios para una cita.

 

- No se… si yo fuera a una cita con algún chico buscaría algo más privado y especial.

 

El chico de cabello negro se sintió extrañamente observado y al desviar la vista del mapa pudo ver como Goenji le miraba con una expresión rara en su rostro.

 

- ¿Estamos suponiendo verdad? – Goenji sonaba algo enojado. – no te gusta ningún chico… ¿o sí?

 

Toramaru jamás había visto a Goenji hablando con ese tono de voz y rápidamente se apresuró a negar con su cabeza tal acusación.

 

 - Menos mal, si algún día se te pasa eso por la cabeza debes decírmelo ¿ok? – Goenji se cruzó de brazos y dio un suspiro de alivio.

 

- Si, Goenji San – Toramaru tuvo una idea en ese instante y se apresuró a compartirla con su amigo. – creo que ellos podrían avanzar hacia este sitio…

 

Toramaru señalo el mapa y Goenji se mostró algo incrédulo.

 

- ¿Estás seguro?, me parece algo muy…

 

- Debemos tomarlo en cuenta – Afirmo con seguridad el joven delantero.

 

Mientras tanto Tachimukai y Endou se encontraban discutiendo el quien pagaría la cuenta, ya que ambos deseaban pagar completamente todo.

 

- Déjame pagar… - Dijo algo desesperado Endou en vista de la terquedad de su discípulo.

 

- Pero ya has hecho suficiente por mi hoy. -  Tachimukai se mostró tímido pero firme al defender su punto.

 

- ¿Entonces quién de los dos pagara la cuenta? – Pregunto aquel apuesto joven perdiendo un poco la paciencia pero sin quitarle los ojos de encima a Endou.

 

- ¡Yo lo hare! – dijeron ambos porteros al mismo tiempo mientras sacaban el dinero y al mismo tiempo lo ponían en la mesa, por un segundo ambos se vieron desafiantes y de nuevo estaban discutiendo sobre quién sería el que pagaría.

 

Aquel mesero no tuvo de otra que intentar parar la discusión de nuevo y tomo el hombro de Endou para que este le observara pero aquel movimiento fue la gota que derramo el vaso de la paciencia de Tachimukai.

 

- ¡No le pongas un dedo encima idiota! – Le grito Tachimukai a aquel tipo mientras apartaba su mano de su “Maestro”, este le miraba sorprendido y podía ver el semblante oscuro que tenía en sus ojos, Tachimukai tomo su dinero y luego se fue enfadado de aquel restaurante.

 

- Que actitud tiene ese mocoso. – Dijo aquel mesero con total desprecio.

 

- ¡Tachimukai! – Grito Endou ignorando a aquel tipo.

 

Endou salió detrás de Tachimukai pero fue detenido por aquel mesero quien lo tomo de su brazo con fuerza.

 

- Pronto acaba mi turno, podremos pasar un poco de tiempo juntos. – Aquel chico muy guapo le regalo una de sus mejores sonrisas pero Endou parecía no prestarle atención.

 

Endou no pudo aguantarlo más y sin importarle que aquel chico tuviera su brazo, se fue corriendo y comenzó a arrastrarle hasta que se chocó con algo, en su mente solo quedaba lugar para Tachimukai… aunque no entendía muy bien porque se había enojado de esa forma… claro el también lo había hecho cuando Tachimukai menciono a su mejor amigo pero es que el sí tenía un motivo para sentirse enojado…

 

El joven capitán corría por todos lados haciendo algo de ruido mientras llamaba a su amigo pero este no le respondía, Endou no pudo evitar sentirse culpable porque desde hace mucho tiempo había querido pasar tiempo con su amigo… incluso no le veía problema al jugar de forma un poco pervertida con él, pero de alguna forma lo había hecho enojar y no tenía idea de porqué.

 

Cuando paso por los baños del parque pudo escuchar a alguien hablando de forma un poco desesperada por teléfono y esa voz tan dulce a pesar de sonar triste era la de su “discípulo”.

- ¡NO PUEDO HACERLO! – grito Tachimukai con la voz algo desgarrada, seguramente estaba llorando pensó Endou sintiendo su cuerpo algo frio. - ¡LO ACABO DE ARRUINAR EL RESTAURANTE!

 

Se escucharon unos pequeños golpes y un poco de llanto, Endou no pudo aguantarlo más, entro al baño, abrió la puerta de golpe y se llevó al pequeño castaño quien lo veía asombrado, el siguió llorando en silencio mientras escondía su cabeza en la espalda de su amigo quien le cargaba en su espalda.

 

- Endou San… - Dijo Tachimukai casi como un susurro pero Endou simplemente lo acomodo con más fuerza dando un pequeño salto.

 

- Debemos ir a la siguiente parada. – Endou simplemente sintió como su amigo dejo a un lado la vergüenza y se relajaba en su espalda…

 

“Quizás no es solo mi discípulo”
« Última Modificación: julio 30, 2016, 06:10:20 pm por Yuuki Hachiken »

Yuuki Hachiken

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Capitulo 4: Aquella montaña amarilla. (Parte 1)
« Respuesta #7 : julio 30, 2016, 06:07:15 pm »



Pov`s Endou


Estábamos cruzando aquel parque mientras algunas personas se nos quedaban viendo algo extrañadas, sus miradas no me importaban nada ya que con el tiempo me había hecho a la idea de que sería una figura reconocible para muchos, con eso de ganar una copa mundial de futbol y detener los planes malvados de una organización que usaba meteoritos…. ¿Todo suena realmente descabellado no?, pero hasta el momento eso solo fueron hechos que me llevaron a conocer nuevos amigos y uno de ellos ahora estaba aferrado a mi espalda, sentir su peso apoyado en mi me hacía sentir bastante feliz de alguna forma que no entendía.

 

- Endou San... – Escuche su voz que tenía ese característico tono tímido que le identificaba.

 

- ¿Sucede algo? – Dije mientras seguía caminando, cruzando aquel parque que estaba muy vivo por la cantidad de gente. – Ya te dije que estoy bien – para reafirmar lo que decía di un pequeño salto y lo acomode a mi manera sin soltarlo.

 

- No deberías cargar tanto peso, podrías hacerte daño. Y… ya estoy bien. – Eso último lo dijo mientras se aferraba con fuerza a mi camisa.  – después de todo no quiero que me veas como un niño llorón.

 

Me detuve en seco al escuchar lo que dijo y me quede pensando unos segundos antes de contestarle, lo solté para que se pudiera bajar y luego él se acercó a mí para mirarme algo extrañado.

 

En su rostro podía observar que todavía tenía rastros de que había llorado en su rostro y por muy extraño que pareciera daba una imagen algo tierna para mí, sin pensarlo mucho solo pude abrazarlo con uno de mis brazos haciendo que su rostro se escondiera en mi cuello.

 

- Tachimukai… - Dije algo firme, quizás demasiado ya que parecía algo sobresaltado. – no sé porque eso último que dijiste me hizo enojar.

 

Él se separó un poco de mí y no me miraba directamente a los ojos, eso solo hizo sentirme un poco más enojado y desesperado por lo que por instinto le tome de los brazos, esto hizo que me mirara atentamente con algo de miedo.

 

- No quiero que me ocultes cómo te sientes, no te veo como un niño llorón y bueno después de todo solo tenemos  un año de diferencia. – libere una sonrisa natural en mi rostro al darme cuenta de esto último y el dejo escapar una pequeña risa.

 

- Bueno… cargarme de esa forma… - Me imaginaba que diría que le parecía muy infantil y quizás si me deje llevar demasiado por un impulso, pero quería sacarlo de aquel sitio. – Me gusto bastante tener… - lo siguiente a eso no fue algo que no pude escuchar ya que lo dijo casi como un murmuro.

 

- Si no te gusto no lo hare…

 

- Te pediré que lo hagas más seguido, ahora no te puedes retractar Endou san – Inflo sus mejillas un poco mientras se sonrojaban.

 

Lo tome de su mano para guiarlo con facilidad por las calles de la ciudad, quizás no era necesario pero poder de disfrutar de cosas como esta con mi amigo me hacía sentir bastante feliz, su mano era suave y perdía aquel peculiar temblor luego de unos minutos, dándome a entender que ya se había calmado y me concentre en su textura ya que su mano al igual que la mía era testigo del duro entrenamiento al que nos sometíamos ocasionalmente.

 

- ¿Qué es tan chistoso? – Pregunto Tachimukai  algo curioso mientras pasábamos al frente de unas tiendas.

 

- Recordé cuando te pedí que me enseñaras tu mano, en el momento cuando nos conocimos. – Con mi mano libre acaricie mi nuca sintiéndome un poco avergonzado. – desde ese momento me di cuenta que había encontrado a alguien especial.

 

Sin darme cuenta desvié mi mirada y pude ver mi rostro en el reflejo de una de las ventanas, estaba igual de sonrojado que mi amigo y era seguramente porque apenas hablábamos de otra cosa que no fuera entrenar.

 

- Para mí fue como un sueño, solo podía verte en la TV y tenía muchos nervios entonces.

 

- ¿creías que era alguien malo?

 

- ¡No para nada! – Levanto la voz sin querer y yo puse una de mis manos en sus cabellos castaños ya que le dio algo de vergüenza. – solo es que me notaste…

 

- Vamos Tachimukai, eres alguien genial y de hecho tu lograste capturarme.

 

Él se me quedo viendo algo extrañado al decir eso y la verdad ni yo entendía que quería decir, le restamos importancia al asunto y seguimos caminando hasta llegar al metro, había preparado esta visita en caso de emergencia y por suerte el clima estaba bastante reconfortante.

 

- Iremos a un lugar genial y como no es fin de semana seguro será para nosotros solos jeje.

 

Mi amigo me sonrió y estuvimos hablando sobre distintas temas, como familia, amigos y demás aunque… de nuevo podía sentir como mi mano sostenía algo que me preocupaba, mi teléfono que no dejaba de vibrar por las actualizaciones de mis amigos… ¡pero es que no podía hacer nada!, soy el capitán después de todo y ahora mismo estaba haciendo un esfuerzo muy grande por no responder.

 

No sé por qué pero mire de reojo a mi alrededor y creí ver a dos personas que conocía, pero al girar mi cabeza y buscarles no parecía algo real.

 

Fin Pov’s Endou

 

Cuando el tren llego, Tachimukai y Endou subieron rápidamente para conseguir buenos asientos pero lo que ellos no sabían era que fueron seguidos por dos delanteros algo entrometidos.

 

Ellos decidieron subir a un vagón distinto para no ser tan obvios y con miedo de que sus disfraces fueran muy evidentes ya que solo eran unos lentes de sol combinados con unas gorras.

 

- Creo que Endou casi nos ve al entrar. – Dijo Goenji bastante agitado ya que tuvo que llevarse hasta el fondo del vagón a su amigo. – disculpa por haberte empujado.

 

 Toramaru intentaba liberar la mano de Goenji de su boca ya que el tacto de su palma con sus labios lo hacía sentir algo raro, al darse cuenta de esto el chico de cabello color crema la separa rápidamente y la limpio un poco con su pantalón.

 

- Tuviste una buena idea, ¿Cómo se te ocurrió que vendrían aquí?

 

Toramaru puso su mano sobre su mentón mientras se apoyaba en una de las paredes del tren y al final levanto su dedo como si hubiera encontrado la mejor forma de explicarle.

 

- Los lugares apartados y algo fuera de lo común del día a día son perfectos para una cita.

 

- Hablas como si ya hubieras tenido muchas. – Dijo apresuradamente Goenji con un tono de disgusto.

 

- Bueno… a algunas chicas que visitan el restaurante siempre hablaban de esas cosas – Toramaru no podía dejar de notar la actitud de su amigo quien seguía sin verle. – seguramente como delantero estrella también tuviste muchas citas.

 

Goenji trago algo de saliva ya que era cierto lo que menciono, pero cada vez que iba a una cita y llegaba la oportunidad culminante no era capaz de besar a aquellas chicas, eso le hacía enojar demasiado ya que sus padres siempre le molestaban por no traer nunca a alguna chica a casa.

 

- Sí, tengo muchas citas. – Dijo Goenji de forma algo arrogante para provocar a Toramaru.

 

Este no se hizo esperar para mostrar su desagrado dando un pisotón en el suelo que hizo dar unos pasos a Goenji, como si tuviera miedo de que este fuera a patearlo, Toramaru dio un suspiro y recupero su típica sonrisa aunque le rebatió su argumento.

 

- Seguro fueron citas horribles porque no tienes novia. – Sonrió pícaramente mientras espiaba por la ventanilla que llevaba al otro vagón donde estaba sus amigos. – seguramente nunca besaste a nadie.

 

- Dudo que tú siquiera besaras a alguien en tu vida.

 

- De hecho, ya bese a dos personas y fue genial. – Toramaru no entendió el peso de esas palabras pero la cara de asombro de su amigo le decía bastante.

 

Toramaru pudo notar como a pesar de que el vagón estaba medio lleno todas las miradas se desviaron hacia ellos dos, ya que ahora Goenji se había acercado de forma amenazante contra él y tomándolo del cuello de su camisa para impactarlo contra la puerta que llevaba al otro vagón.

 

- …Quien te beso…. – dijo como un susurro Goenji mientras no quitaba sus ojos amenazantes de él, como si hubiera hecho el peor de los crímenes y este le estuviera juzgando en ese momento.

 

El pequeño de cabello negro se sentía totalmente aterrado, su corazón palpitaba mucho y se preguntaba si de esta forma se sentía una presa ante el máximo depredador… apretó sus puños y recordó que él no era ningún cobarde, miro a Goenji a los ojos quien todavía lo observaba de forma amenazante pero al notar que este no daba un paso atrás se resignó y se sentó sin importarle como algunos adultos estaban por intervenir.

 

Toramaru se sintió algo mal al ver la actitud de su amigo, sobre todo porque lo admiraba y creía que podría llegar a quererlo de una forma más grande que una amistad, pero la extraña forma en la que acababa de actuar le hacía preocuparse y pensar si “de verdad valía la pena poner la amistad en riesgo”.

 

Goenji decidió no hablarle hasta que llegaran a la siguiente parada, se puso sus audífonos y prefirió ignorarlo, Toramaru se mantenía firme y demostró ser alguien terco ya que decidió no tocar el tema e ignorarle también.

 

Mientras tanto en el otro vagón Endou intentaba a toda costa controlar su impulso de atender las necesidades de sus amigos y esto lo demostraba sosteniendo su teléfono con fuerza el cual estaba escondido en su bolsillo, Tachimukai en cambio ya había notado que Endou estaba nervioso y suponía que era por lo que había ocurrido en el parque.

 

- Disculpa Endou San, debo hacer una llamada. – Tachimukai saco su teléfono que tenía una curiosa correa, parecía ser un mini Endou.

 

Tachimukai se levantó del asiento y se acercó a una de las ventanas para no incomodar a su amigo, desbloqueo su teléfono y rápidamente decidió consultar con la persona que le había ayudado a tener el valor de hacer algunas cosas.

 

Endou aprovecho también para sacar su teléfono y se apresuró a revisar lo más rápido que podía sus notificaciones que aparecían por montón, además para empeorar las cosas al verle conectado algunas personas comenzaron a escribirle más.

 

- Chicos… enserio no es un buen momento para que me manden encuestas de “¿Qué tipo de posición eres?” o “cuál es tu súper técnica” – Susurro Endou
« Última Modificación: julio 30, 2016, 06:11:18 pm por Yuuki Hachiken »

Yuuki Hachiken

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Capitulo 4: Aquella montaña amarilla. (Parte 2)
« Respuesta #8 : julio 30, 2016, 06:09:13 pm »
Antes de que pudiera abrir la conversación con el grupo de Inazuma Japón su teléfono se quedó sin carga súbitamente, Endou no podía creerlo y comenzó a sacudirlo un poco pero por culpa de algo de turbulencia se le escapó de las manos.

 

Fue como si hubiera caído en cámara lenta y con eso la cara de desesperación del capitán llego a un punto que jamás había alcanzado, intento bajo todos los medios tomarlo pero fue imposible, el teléfono cayo y rodo a los pies de Tachimukai quien seguía hablando con aquella persona.

 

- Ufff menos mal no se rompió. – Dijo Endou mientras se agacho a recoger su teléfono y asegurándose de que no estuviera roto.

 

- Endou San…

 

Endou sintió un pequeño escalofrió en su espalda y levanto su vista, Tachimukai estaba sonriendo tanto que le perturbaba un poco, se puso de pie y le miro con dificultad a los ojos, el había prometido que no traería su teléfono ya que era su obsesión.

 

- ¿Te golpeaste? – Dijo el castaño con esa sonrisa que le daba escalofríos y le brindaba su mano para levantarlo. – tienes que tener cuidado Endou San.

 

-  Estoy bien… - Endou acepto la mano de su amigo y se reincorporo, justo en ese momento las puertas se abrieron de par en par, dejando que los dos pudieran apreciar una bella montaña que desprecia un aroma bastante dulce y además se encontraba casi totalmente amarillo. - ¡Llegamos al fin! – Dijo el capitán bastante emocionado, sin soltarle la mano a su amigo ambos salieron como si huyeran de una prisión de acero, Tachimukai admiraba todo el paisaje que era realmente hermoso y con unos colores muy vivos.

 

Ambos se quedaron en silencio mientras admiraban aquel lugar, estaban tan encantados con el sitio que no se dieron cuenta que seguían tomados de la mano, el calor de los dos se les hacía extrañamente reconfortante a pesar de que nunca habían hecho algo más que un abrazo y aquello que Endou intento de forma apresurada en la bodega abandonada… pero durante mucho tiempo los pensamientos de ambos los llevo a imaginarse que hubo un día en el pasado, en aquella isla donde se celebró el Futbol Frontier Internacional en un día lluvioso luego de comer algo que una señora les ofreció…

 

- ¿Recuerdas cuando estuvimos en la isla Liocott? – Dijo Tachimukai mientras sostenía con delicadeza la mano de Endou sin todavía darse cuenta. – Sueño mucho con ese sitio… por algo en específico.

 

Endou también quería decir lo mismo pero al parecer su amigo se le había adelantado, lo cual hizo que sonriera internamente, le gustaba demasiado cuando tomaba la iniciativa de hacer las cosas por lo que lo dejo seguir.

 

- Sonara extraño Endou San… pero en ese sueño tu y yo huimos de una tormenta durante un entrenamiento, fue luego del partido contra “Los emperadores” de Argentina y me sentía muy culpable porque no pude aprender la técnica a tiempo… - Su tono se escuchaba triste al recordar esa etapa donde fueron derrotados y uno de sus amigos termino lesionado. – En un punto de ese sueño yo te pedía disculpas y por eso discutimos.

 

- Porque… ¿somos tercos no? – Dijo brevemente Endou.

 

Ambos siguieron caminando mientras Tachimukai pensaba un poco sobre aquel sueño recurrente, aquella montaña se veía de color amarillo porque estaba rodeado de girasoles  y con el brillo de la tarde este parecía un lugar eléctrico por así decirlo.

 

- Si, exactamente por eso. – Tachimukai dio un suspiro ante aquella verdad. – llegue incluso a abofetearme la cara por lo inútil que me sentía pero tu… me imitaste, eso me llevo a detenerte, dijiste algo que no recuerdo y al final me hiciste entrar a aquella cabaña abandonada.

 

- Entonces…

 

- Mis recuerdos se hacen borrosos a partir de ese punto, solo me queda una sensación de lo que pasó en aquel sueño y me sigue agobiando al despertar. – Dijo Tachimukai abrazándose con una de sus manos ya que se percató de que tomaba la mano de Endou, al intentar liberarla se dio cuenta de que no podía, Endou le sostenía firmemente y no parecía tener ganas de liberarlo por su sonrisa.

 

- ¿Qué recuerdas?

 

- Mi cuerpo, se siente extraño, como si tuviera cosquillas y sintiera una desesperación por algo que me gusta mucho, mi rostro se siente cálido al igual que mis labios y siento que mi corazón fuera a explotar…

 

Endou jalo a Tachimukai con prisa hasta el matorral de girasoles sin importarle el salirse del camino, necesitaban privacidad y además tenía que disimular el sonrojo que le había causado su amigo castaño, no creía que se vería en esta situación de nuevo y que además le molestaba un poco que él no recordara aquello.

 

- En aquel momento… me comentaste que querías aprender algo porque creías que te gustaba Haruna y lo entiendo perfectamente, yo no estuve para ti en esos momentos cuando querías crear tu propia técnica.  – Endou lo pensó durante muchos meses ya que a pesar de que él creía que solo tenía cabeza para el futbol había alguien más que le robaba toda su atención y lo sostenía en ese momento de la mano. – Alguien te dijo que eras simplemente una imitación mía y créeme, desearía patearle el trasero pero… me molesta. – finalmente ambos se detuvieron y el capitán le dio indicaciones a su subordinado que se agacharan como si estuvieran planeando algo. – Tú hiciste aquello quizás pensando en ella pero… para mí fue distinto aunque intente disfrazar lo que sentía, incluso ahora lo hago.

 

“Eres tú y no me molesta si debo enseñarte algo como esto”, “Me gustan el futbol más que cualquier otra cosa pero… no puedo permitir que alguien se aproveche de ti si quieres saber eso”, esas palabras retumbaron en la mente de un Tachimukai que comenzaba a recordar aquello.

 

- ¿Quieres que te enseñe de nuevo aquello? – Pregunto Endou totalmente sonrojado y con una sonrisa apenada en su rostro.

 

El corazón de Tachimukai comenzó a latir sin control… “¿Acaso fue….?”, podía sentir como pasaba el tiempo a su alrededor, la vergüenza le invadía y podía sentir incluso como sin decirlo la persona que más admiraba estaba pidiéndole una respuesta, una fría brisa le hizo ganar algo de ánimos y cuando su cabello se agito al igual que aquellos girasoles dijo.

 

- Enséñame por favor.

 

Pov`s Tachimukai

 

Los brazos de Endou San se envolvieron alrededor de mi cuello, haciéndome sentir seguro aunque internamente me moría de los nervios y sentía la necesidad de querer escapar, pero la curiosidad era más fuerte y estar tan cerca de él… me encantaba.

 

Su cabello libre de aquella bandana que le hacía ver de una forma algo chistosa le daba un toque distinto, sus ojos de color café oscuro que parecían ser infinitos y su piel que tenían un tono sonrojado tan fuera de lo habitual.

 

“Quizás yo no soy el que está más nervioso” Pensé brevemente conteniendo las ganas de cerrar los ojos, “debo demostrarle mi valentía”, abrí mis ojos muy bien para no perder ningún detalle y decididamente me acerque también, pude sentir su respiración y como si fuéramos cómplices, juntamos nuestros labios, fue nada más un pequeño roce pero fue extrañamente… adictivo, como si hubiera probado un antiguo dulce eso me llevo a sacar un poco mi lengua y lamerle un poco.

 

Fin Pov`s Tachimukai

 

 

 


 

En ese momento los delanteros seguían buscándolos ya que cuando Toramaru se tropezó perdieron de vista a los dos porteros, Goenji llegó incluso a preocuparse un poco ya que su amigo estaba cojeando, pero este seguía enojado por la discusión que tuvieron en el vagón, la situación se hacía algo desesperante para Goenji quien además no era de los de pedir disculpa.

 

- No deberías estar haciéndote el duro si te duele algo. – Gruño Goenji al ver como seguía cojeando su amigo. – Ellos no podrán abandonar este sitio hasta que el guía del autobús diga que debemos volver.

 

- Sí, claro… - Toramaru seguía caminando con dificultad, le dolía bastante su rodilla y más que nada su orgullo.

 

Ambos siguieron buscando pero no había rastro de ellos por ningún lado, en un punto Toramaru comenzó a quedarse atrás, extrañamente el día soleado empezó a ponerse cada vez más gris en señal de que pronto llovería.

 

- ¡Goenji San, creo que no debemos alejarnos del grupo! – Grito Toramaru ya que había una gran distancia entre los dos.

 

Algunas pequeñas gotas frías comenzaban a caer, una incluso llego a darle en la mejilla a Toramaru, logro avanzar lo suficiente para alcanzar a Goenji y pudo notar que este hablaba por teléfono con alguien.

 

- Si, como te dije estoy aquí para evitar que el capitán haga una tontería. – Goenji puso una de sus manos sobre su frente y arreglo un poco su cabello que perdía su peculiar forma por culpa del agua. – no podemos dejar que el capitán se fije en un chico y por eso necesito que vengas para ponerle fin a esta tontería.

 

Toramaru se quedó perplejo al escuchar eso y apenas llego a entrar en razón de que le pidió ayuda a Goenji sin siquiera saber sus intenciones, pero no podía creer que se pusiera en contra de los deseos de su amigo ya que para él la relación que tenía con Tachimukai era molesta, pero en el sentido de que no tenían el valor para decirse lo que sentían.

 

- No puedo… dejar que hagas eso, Goenji San. – Dijo Toramaru con firmeza aunque le costaba mantener el equilibrio.

 

- ¿De que estas hablando? – Goenji colgó su teléfono y se quedó mirándolo fijamente. – no necesitamos de mucho para poder separarlos y que todo sea como antes.

 

Toramaru apretó sus puños, tomo algo de aire ya que sabía que lo que diría pondría en riesgo su amistad, pero era lo correcto y si era cierto lo que decía al menos quería hacerles ganar algo de tiempo, después de todo Max y Handa tenían razón, esto le confirmaba que la persona que él creía amar no era alguien que valiera la pena.

 

- Me gustan los chicos, pero ten algo seguro, no me gustas tú.
« Última Modificación: julio 30, 2016, 09:41:09 pm por Yuuki Hachiken »

Yuuki Hachiken

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Capitulo 5: La tormenta (Parte 1).
« Respuesta #9 : julio 30, 2016, 06:20:31 pm »




Pov`s Toramaru



Me quede mirando a los ojos a Goenji San quien no dejaba de intimidarme con su rostro totalmente serio y enfadado, pero no debía retroceder por lo que no di ni un solo paso atrás y me dispuse a esperar cualquier cosa que me dijera.

 

- No te estás dando cuenta de lo que hablas. – Escuche su voz con un tono de represión. – ¡A ti no te gusta ningún chico! – se acercó rápidamente hacia mí y me empujo al suelo violentamente, las gotas de lluvia cayeron sobre mi frente y mi cuerpo no solo sentía un dolor punzante en mi rodilla si no también ahora mi cabeza me dolía… creo que me di un golpe muy fuerte.

 

Paso a mi lado como si hubiera acabado de darle la lección a un mocoso insolente y me mostro su lado más prepotente al ignorarme, este no era el genial capitán que admiraba con todas mis fuerzas y que además me impulso a ser uno de los más destacados del FFI, este era frio y no le importaba herirme.

 

- ¡Si me gustan los chicos! – Grite desafiante como cuando hacia mis increíbles disparos - ¡Tienes rabia porque me di cuenta que eres un imbécil! – estaba intentando ganar tiempo para ya no podía perdonarlo por intervenir en el amor de esos dos, no sabía que planeaba pero no dejare que el capitán y Tachimukai tengan que pagar por su egoísmo. –  ¡¿Si tanta rabia me tienes porque sea gay entonces que harás?! – me puse de pie con dificultad pero seguí sin mostrarle un poco de debilidad.

 

Goenji se acercó bastante rápido hacia mí a pesar de que el suelo estaba algo lodoso logro alcanzarme, intente moverme rápido pero de nuevo el dolor que tenía en mi rodilla me complico las cosas, me tomo del hombro con fuerza y me miro lleno de odio.

 

- Me estás diciendo… ¡Que eres un marica! – Sin reparo alguno me dio un puño directo en el estómago y me hizo perder el aire, pude escuchar como su teléfono comenzó a timbrar y eso no lo detuvo para tomarme del brazo arrastrándome con fuerza hasta un árbol. - ¡Acaso tú te cr….! – No deje que siguiera gritándome ya que me gire y le di un empujón contra el árbol aunque perdí el equilibrio, llenándome completamente de lodo.

 

- ¡No soy nada como eso! – Con prisa y dificultad me lance sobre el para devolverle el golpe que me había dado. –, ¡A DIFERENCIA TUYA QUE DESEA HACERLE DAÑO A SU AMIGO! – De la nada el me tomo de los hombros y con fuerza me giro hacia el suelo, nuestros cuerpos estaban totalmente sucios y empapados, intente defenderme pero me tomo de mis muñecas con fuerza y sin más con su mano libre me levanto la camisa, esto me hizo sentir vulnerable y asustado, había imaginado algo antes con Goenji San pero esto parecía una escena de terror y lo peor de todo era que estaba sentado sobre mi rodilla, el dolor se estaba multiplicando y no podía evitar gritar de dolor.

 

- ¡¿ENTONCES QUE ERES?! – Grito directo a mi cara e ignorando mis gritos que estaban lejos de ser suplicas apretó mi entrepierna con fuerza y tosquedad – Eres asqueroso… incluso en este momento estas excitado. – Con algo de fuerza me libero rápidamente y le doy un golpe directo a la nariz haciendo que se apartara de mí.

 

Tenía ganas de llorar no por cómo me había maltratado Goenji sino más bien por cómo se había dado todo esto, me había decepcionado, mi héroe no era nada más que un sucio manipulador que quería dañar la relación del que creí que era su mejor amigo, además… me golpeo… en ninguna de mis peores pesadillas me imagine eso, pero si creía que vería una lagrima de mi rostro… ¡ESO NO PASARA!

 

- Entonces… ¿ahora eres un abusador? – Le dije con algo de cólera en mis palabras y con un leve toque de sarcasmo. -  yo te… respetaba…

 

Al levantar mi vista me di cuenta que se habia ido… ¿acaso me di un golpe en la cabeza?, intente levantarme pero el dolor de mi rodilla me llevo a sentarme de golpe, arrastrando mi espalda contra la madera húmeda de aquel árbol, me sentía decepcionado y no pude hacer nada más que golpear mis piernas con rabia y llenándome de lodo por la cólera.

 

Luego de mi repentino ataque de rabia busque con dificultad en mis pantalones y saque mi teléfono, intente que no se mojara pero era casi imposible, marque rápidamente el número y espere que no se me notara mi estado de ánimo.

 

- … yo necesito ayuda… - Dije mientras hablaba temblorosamente por el teléfono, que apenas tenía recepción.

 

- ¿Qué paso? – Escuche con tono preocupado la voz de mi amigo. – Toramaru kun, ¿estás bien?

 

Fin Pov`s Toramaru



Mientras tanto al otro lado de la montaña el dúo de porteros se encontraba refugiados de la lluvia en una pequeña cueva que encontraron cerca al campo de girasoles, por suerte todavía podían ver a las personas a lo lejos y sabían que no se separaron del grupo, Endou se preguntó si ellos podían verlos pero este no parecía el caso, su mirada se dirigió hacia Tachimukai que seguía sonrojado por los besos que habían tenido y eso no era extraño ya que el sentía un sentimiento de complicidad pero más que nada…con una de sus manos intentaba mantener su camisa hacia abajo ya que intentaba ocultar la campaña que tenía en los pantalones.

 

- Endou San… - Dijo Tachimukai mientras titubeaba un poco - ¿te pasa algo? – pregunto con su rostro totalmente sonrojado mientras admiraba a su superior.

 

Rápidamente Endou por reflejo miro a otro lado, escondiendo el rubor de sus mejillas y simplemente le contesto con el típico nada, en parte porque se le ocurrieron una gran cantidad de cosas románticas que decir pero no se puso de acuerdo con ninguna.

 

- Quizás no soy cursi. – Dijo en voz alta sin querer.

 

Antes de pedir disculpa, fue rodeado por los brazos del chico de cabello castaño quien acerco su rostro a su pecho y pudo escuchar los latidos de su corazón retumbar con fuerza, luego sintió como los dedos algo fríos de su amigo le acariciaban su cabello con delicadeza haciendo que se relajara mucho.

 

- Gracias por regalarme este día tan especial.

 

- Yo… creo que… me siento muy alegre a tu lado. – Endou se mostró extrañamente tímido al decir eso, sentía una incomodidad muy grande en su pecho y su cuerpo se sentía cálido al estar incluso empapado, desde que se dieron aquel beso algo comenzó a maquinarse en su cabeza, los pensamientos de su hasta entonces aprendiz le invadían cada vez más, recordando todas las veces que le animaba o se preocupaba por el sin disimular su estado, pensó brevemente además de que ese era uno de los mayores motivos por el cual sus manos siempre sudaban y que por suerte nadie notaba ya que siempre tenía sus guantes de portero bien puestos. – Endou San…

 

Pov`s Endou

 

Ya no podía aguantarlo ni podía disimularlo, mi corazón latía sin parar y a pesar de que me había metido en la cabeza que él era mi amigo al cual podía enseñarle todo lo que sabía, ahora no sé qué hacer, creo que soy realmente tonto… lo observo a la cara finalmente luego de aquel beso, su cabello estaba mojado y estaba totalmente sonrojado, sus ojos me miraban atentamente de una forma muy tierna, ¿Cuándo te hiciste tan grande?, de igual forma no quiero que te resfríes.

 

- ¿Q…. que estás haciendo? – Se preguntó Tachimukai al ver que hacía.

 

- Solo quiero quitarte la ropa mojada. – Dije sinceramente, la verdad no tenía malas intenciones pero… su rostro asustado y tímido era algo que de alguna forma comenzaba a gustarme. ¿Gustarme?, bueno… si quiero ver más de él… - ¿puedo por favor? – Puso la cara más linda que podía dar, era un truco que funcionaba con mis padres pero no sé si funcionara con él, me está viendo bastante raro pero intento contener la risa.

 

- Esta bien... – Tachimukai se mostró valiente a pesar estar tímido, eso era algo que siempre me ha gustado de él… demonios tengo ganas de besarlo…

 

Tome la punta de su camisa que estaba bastante mojada y con delicadeza la levante dejando ver su suave piel que había visto esta mañana, no importaba cuanto la viera… las ganas de tocarle era algo que me poseía. – Esto… me estoy ahogando un poco… - Dijo mi amigo quien tenía su camisa cubriéndole toda la cara ya que me quede a medio camino para quitársela.

 

- Listo, ahora sigue mi turno.

 

Al decir eso mi amigo retrocedió completamente, creo que no se esperaba que dijera eso pero… era la respuesta más natural, yo también seguía mojado después de todo.

 

- ¿No te parece que es injusto que yo siempre te vea sin ropa?, se nota que quieres hacerlo pero no sé porque no me pides algo. – me acerque a él y tome sus manos. - ¿seguro que no quieres?
« Última Modificación: julio 30, 2016, 06:24:32 pm por Yuuki Hachiken »

Yuuki Hachiken

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Capitulo 5: La tormenta (parte 2).
« Respuesta #10 : julio 30, 2016, 06:23:45 pm »



Pov`s Tachimukai

 

Sentí las cálidas manos de Endou San… quizás era el momento para decirle lo que me había estado reservando durante todo este tiempo, mis padres me habían dado permiso de quedarme en esta ciudad y habían hablado con los padres de mi amigo para que pudiera vivir junto con ellos,  pero antes de que pudiera decir algo pude ver a una persona detrás de nosotros… ese cabello azul…


Fin Pov`s Tachimukai

 

Endou giro a ver lo que Tachimukai veía y pudo reconocer a aquel amigo que no había visto durante años, se veía cambiado, su cabello largo y azul ya no existía, se lo había cortado bastante y además mostraba un claro cambio en su estilo de ropa sin previo aviso jalo a Endou pero sus manos seguían unidas a las de Tachimukai, este en cambio lo soltó por la sorpresa pero al notar lo que pasaba lo tomo de las muñecas.

 

- Tengo que hablar con él, no estorbes. – Dijo con la garganta algo seca el chico de cabello azulado.

 

- Endou san, ¿realmente quieres hablar con él? – Tachimukai no retrocedió y vio desafiante al invasor, sabiendo lo que le había hecho pasar a su amigo y como su actitud posesiva era algo bien conocido.

 

Endou miro sonrientemente a su amigo castaño para que se relajara un poco en señal de que todo iría bien, después de todo lo que había pasado con Kazemaru si fue algo que le marco pero que había ocurrido ya hace mucho tiempo.

 

- Kazemaru, cualquier cosa que tengas que decirme me lo puedes decir al frente de mi amigo.

 

El chico de cabello azul apretó los puños y con bastante cólera le dijo.

 

- ¡Cómo pudiste olvidar lo que hiciste para motivarme! – Grito fuertemente - ¡¿Acaso era mentira lo que me dijiste para que me uniera al equipo?!

 

Tachimukai se quedó expectante a la respuesta de su amigo pero este parecía bastante confundido y no parecía entender de lo que le hablaba.

 

- Tú entraste al equipo porque querías afrontar otros retos. – Dijo Endou mientras se acariciaba el lugar donde debería estar su bandana. – lo único que te prometí es que nos divertiríamos todos juntos.

 

- Yo entre por ti. – Kazemaru se acercó más a Endou y sin reparo le planto un beso entre los labios, Tachimukai comenzó a sufrir mucha rabia pero antes de que pudiera decir algo, Endou aparto a Kazemaru de una bofetada en el rostro. – P…. pero…. Yo… - El chico de cabello azul se acariciaba su mejilla y unas lágrimas empezaron a aparecer en sus ojos.

 

- Lo lamento pero no me dejaste de otra, no puedes hacerme esto – Regaño Endou.

 

- Tú haces lo mismo con todas las personas… - Kazemaru apretó sus puños y con fuerza señalo a Tachimukai - ¡No dejes que él te haga lo mismo a ti!, ¡es un manipulador! – luego de eso se fue corriendo como si se lo llevara el viento.

 

Tachimukai no sabía que decir ante lo que acaba de ocurrir, sentía algo de pena por Kazemaru ya que sabía que era de los amigos más cercanos de su capitán, pero aun así… ¿es cierto lo que decía?

 

- Espero que mañana se sienta mejor… - Dijo Endou quien tomo asiento al lado de su amigo como si nada hubiera pasado. – disculpa por eso, ¿ibas a decirme algo?

 

- Mis padres me dieron un permiso muy especial luego de rogarles mucho… no es que quiera abandonar mis responsabilidades como capitán de mi escuela pero… me mudare.

 

La cara de Endou palideció mucho, “¿acaso se va a alejar más de mí?, cielos si ya es difícil verlo cuando vive en otra ciudad”, “Sera que se va a vivir a Okinawa?, ¡andara con Tsunami siempre!”, “¿¡O… se ira a otro país?!”.

 

- Si te parece bien… ya mis padres lo hablaron y… - Tachimukai fue interrumpido por Endou que lo cubrió con un fuerte abrazo. – esto….

 

Endou no se detuvo y comenzó a besar rápidamente los labios de Tachimukai robándole algunos gemidos por lo repentino que había sido todo, la manera en que lo hacía era tan extraña y tan posesiva que el castaño tuvo que usar algo de fuerza para librarse de eso… aunque no era nada que le disgustara.

 

- ¿No me quieres? – Dijo Endou apresuradamente.

 

- ¡Solo quiero decirte que viviré una temporada contigo! – al terminar de decir eso, el teléfono de Tachimukai comenzó a sonar con un peculiar tono de llamada que era nada más y nada menos que su voz diciendo “Endou San” al ritmo de una canción, fue algo torpe al buscarlo y su sonrojo no disminuyo al notar que su amigo se le quedo viendo con una sonrisa algo picara.

 

Endou quedo embobado al darse cuenta de las palabras de su amigo, significaba que lo tendría todo el día y  como eran vacaciones seguramente la pasarían juntos todo el rato, además… como era hijo único se le cruzo la idea de que al no verlo como su discípulo quizás ahora lo podría ver como el hermano menor que siempre tuvo, después de todo ¿Qué otra posible respuesta abría?, después de todo él fue quien tuvo la responsabilidad de enseñarle a besar.

 

- Disculpa Endou San… – Dijo algo nervioso y tomo su mano con fuerza. – acaba de ocurrir una emergencia…

 

 

 

-------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


 

¿Eh?, ¿dónde estoy?

 

Estoy seguro que me encontraba pidiéndole ayuda a Tachimukai debajo de aquel árbol... no sé cómo todo tomo este curso y sentí que había perdido algo muy importante en mi vida, sentí como alguien me cargaba y pude ver de reojo quien me llevaba… era fácil poder identificar sus voces y al parecer estaban juntos…

 

Cuando escuche el sonido de la ambulancia pude descansar, pero algo me decía que hiciera el esfuerzo de abrir los ojos y antes de que se cerrara  la puerta del vehículo, pude ver a alguien, no estoy seguro de quien era ya que parecía muy distinto pero parecía ser Goenji San observándonos con mucha ira.

 

Mi cuerpo se siente frio a pesar de estar rodeado de personas, pero apenas me entero cada vez que medio abría mis ojos por reacción al dolor, supongo que estoy más inconsciente que despierto, puede que después de esto pesque un buen resfriado… mamá se enojara conmigo…

 

 

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

 

 

 

Al día siguiente

 

Pov`s Endou

 

Me desperté por un pequeño lloriqueo, no sé a qué hora nos dormimos pero toda la noche apenas pudimos descansar porque al parecer nuestro nuevo invitado había pasado un mal rato, me giro a un lado de mi cama y lo veo, Tachimukai está compartiendo el futón con Toramaru quien tiene los ojos rojos de tanto sollozar, el día de ayer fue pesado… sobre todo por el escándalo que había hecho Megane al pedirnos ayuda porque Toramaru se encontraba herido de casualidad en la misma montaña en la que estábamos, cuando le preguntamos qué paso el simplemente guardo silencio y se aferró a nosotros con fuerza, no teníamos idea de lo que le pasaba pero algo dentro de nosotros nos decía que los abrazáramos con fuerza.

 

Luego de ir al hospital y que lo diagnosticaran con esguince en su rodilla izquierda, mis padres se pusieron de acuerdo para traerlo con nosotros, ya que su madre vivía muy lejos y además tenía que atender su negocio, esto no fue fácil ya que la madre de nuestro amigo no daba un pie atrás y no reconocía que necesitaba un poco de ayuda.

 

De esa forma terminamos tal y como ahora, a la mañana siguiente y los tres compartiendo mi habitación, esto era algo que no me molestaba para nada… aunque pueda sonar mal, el ver a Tachimukai durmiendo tan plácidamente mientras consuela con un abrazo a Toramaru quien parecía haber perdido su peculiar carácter, era algo que me hacía sentir un poquito enojado y con las ganas de querer meterme en medio de esos dos.

 

Cada que vez que Toramaru sollozaba mi amigo automáticamente le acariciaba su cabello, incluso podía jurar que por la posición que ambos tenia, Toramaru tenía entrelazadas sus piernas con las de Tachimukai… ¿pero estos dos desde cuando se tienen tanta confianza?, espera… ¿Estoy siendo celoso?

 

Sin más y restándole importancia al asunto, me dispuse a observar mi habitación como si estuviera en un lugar nuevo, realmente se sentía diferente con un número mayor de personas en él.

 

Metí mi mano debajo de la almohada y pude sacar mi teléfono que ya se encontraba totalmente cargado, como era de esperarse mi bandeja de mensajes estaba al tope y me dispuse a revisarlo, aunque muchos no me crean, yo reviso cada uno de los mensajes que nos envían fanáticos, rivales y algunos entrenadores que hoy en día ya no están cerca de nosotros, eso es algo que me alegra mucho y me pregunto si algún día podre ser tan geniales como ellos.

 

Con paso seguro pero firme logre responder casi todo… aunque a pesar de las ganas que tenia de responder y la alegría que esto me generaba, había muchos correos de algunas personas que parecían algo mal de su cabeza ya que solo le lanzaban mensajes morbosos o incluso amenazas, pero cuando se trataba de cosas pervertidas no se limitaban a simplemente palabras… también le enviaban imágenes, videos incluso y más de una vez paso vergüenza en el buzón de su casa por las cosas que le llegaban.

 

Entonces un correo en particular llamo mi atención, había sido enviado ayer a la media noche y su título… me ponía de nervios.

 

Para: Endou Mamoru

Motivo: Se lo que hicieron en el campo de girasoles.

 

Buenas noches Mamoru, me remito a usted para presentarle mis felicitaciones por su nueva actividad romántica, pero lamento tener que comunicarle que ese es el motivo por el cual ahora mi sangre hierve como nunca y le demando ahora mismo que si no desea que estas bellas fotografías sean vistas en cada uno de las webs online vinculadas al FFI… obedezca mis demandas

 

Atentamente

Quien controla tu corazón.


 

------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------


 

Me quede pensando un segundo lo que acababa de leer… además de que venían con unas imágenes aunque algo borrosas se notaba que eran fotografías mías junto con alguien, besándome en aquel campo de girasoles… di un suspiro de alivio ya que el rostro de Tachimukai no se diferenciaba pero a pesar de todo se notaba que era un chico.

 

Mire a mis dos amigos durmiendo y no pude evitar sentirme nervioso, pero sabía lo que debía hacer y eso era lo correcto.

Yuuki Hachiken

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Capitulo 6: Decisiones y sabotaje (Parte 1)
« Respuesta #11 : julio 30, 2016, 08:00:22 pm »



Pov`s Endou

 

Era muy temprano y ya me encontraba en mi baño preparándome para la tarea que tendría hoy… normalmente me levantaba a estas horas para entrenar, pero hoy es distinto ya que tenía otra cosa en mente. Durante todos estos años había sido una persona muy abierta y que no tenía miedo para expresar su amor al futbol… pero tenía duda si mis amigos me apreciaban de la misma manera, lo que había dicho Kazemaru en parte era cierto.

 

Entre lentamente a mi bañera para poder meditar un poco las cosas, en mi habitación ahora mismo se encontraba Tachimukai y Toramaru durmiendo cómodamente, menos mal no se dieron cuenta de que logre escabullirme hasta aquí, Tachimukai parecía tener ganas de despertar, pero estaba balbuceando mientras apretaba con más fuerza mi manta hacia su cara… me pregunto que estará soñando.

 

Me estire un poco dentro del agua que estaba bastante caliente tal y como me gustaba, esto ayudo a que pensara con claridad, tal y como hacia los días en los que intentaba descifrar el significado de una técnica, ¿Cómo supo Kazemaru donde estábamos y que hacia Toramaru también en aquel sitio?, es imposible que estuvieran de casualidad en un lugar tan apartado como ese, entre todas esas cosas lo que más me intrigaba eran las heridas del pequeño tigre, se mucho de golpes y su estado reflejaba que había estado en una pelea, no por una caída como nos había hecho creer.

 

También estaba el tema del correo que recibí ayer, quizás el más alarmante ya que podía afectar la imagen del equipo… esto último era lo que me causaba un mayor de cabeza, no es como si no quisiera reconocer que me gustaban los chicos… eso era un hecho y algo que llegue a probar un día, justamente con Kazemaru, ¡pero todo eso había sido un error!, me sumergí un poco en el agua como si tuviera vergüenza de mí mismo, ¿Por qué podía reconocer que si me gustaban los chicos pero no me atrevía a decirle lo que sentía a Tachimukai?, ¡incluso me pongo celoso!, solo con pensar en él y en todas las cosas que quiero hacerle… ¡Y ahora estoy excitado!

 

¿Qué puedo decir?, soy un chico saludable que está en crecimiento y ahora por pensar en la persona con la que pase por tantas diferentes cosas ayer… lo que había pasado en el almacén abandonado…. Como si fuera un instinto mi mano ya se encontraba acariciando mi intimidad mientras intentaba no gemir por el placer, la casa estaba tan silenciosa y el baño tan cerca de mi habitación que podría despertar a mis amigos, pero no podía parar… una vez que empezaba era casi imposible, mi mano se movía de forma algo tosca mientras recordaba a mi amigo sin ropa y solo para mi… pidiéndome que le ayudara a calmar la presión en su cuerpo, víctima del placer y entregándose completamente a mi…

- Endou san, tu mamá me dijo que te trajera unas toallas.  – seguí concentrado en lo que hacía a pesar de sorprenderme un poco al escuchar la voz de Tachimukai, no podía detenerme. - ¿Endou san? – escuche como unos pasos se acercaban hacia mí, pero estaba seguro de que no entraría al baño… eso sería imposible, ¡Se siente muy bien!

- ¡Entra! – Liberé con un gemido mientras seguía retorciéndome en la tina y mi mano jugaba apresuradamente, pensando que no había dicho aquello en voz alta seguí como si nada perdiéndome en mi imaginación y disfrutando cada momento, al parecer mi amigo se había retirado, seguramente su cara estaba totalmente colorada. – Como siempre muy tímido. – Susurre entre gemidos mientras seguía tocándome.

 

Escuche como la puerta del baño se deslizaba y un “Con permiso” que me hizo abrir mis ojos de par en par, mis ojos se desviaron rápidamente hacia el invasor de mi baño y era aquel al cual había llamado “tímido” totalmente desnudo avanzando torpemente, mire de reojo ya que de nuevo mi cuerpo se agitaba por las caricias que me estaba dando, era difícil, casi imposible mantenerme consiente mientras él no decía nada, pero verlo ducharse y prepararse para entrar era una delicia, debo reconocer que se me hacía lindo desde la punta superior de su cabello hasta la planta de sus pies .

 

- Augh… - Dijo Tachimukai con los ojos cerrados mientras intentaba frotárselos. – Endou San… me entro espuma en los ojos… - mi amigo no estaba lo suficientemente lejos de mí y lo tome con mi mano libre, me sentía como un total pervertido ya que seguía totalmente excitado y lo acerque lentamente hacia la tina.  – no puedo ver nada. – dijo totalmente nervioso mientras se encontraba en ese aprecio.

- Shhh, todo estará bien. – Lentamente lo guie a dentro conmigo, aunque él no se dio cuenta hasta que sintió mi pie frotando una parte de su cuerpo. – espera, no veas todavía. – me apresure a decir para que no abriera sus ojos por la sensación que le había dado aquel roce. – Ya estas dentro. – Sonreí algo forzado y por suerte él no podía verme ya que estaba actuando como un total pervertido. - ¿Te sientes cómodo? – Pregunte al ver que todavía seguía obediente y con los ojos bien cerrados. – Cierto… déjame ayudarte… - con un poco de agua limpie sus ojos y retire cualquier rastro de jabón en el.

 

- Endou San… estoy muy excitado en este momento. – Me quede totalmente en shock al escuchar eso. – ayúdame… enséñame… - su suave voz retumbaba en mi cabeza con aquella suplica.

 

No pude evitarlo, mi cuerpo hervía y me lancé hacia el besándolo sin control y mandando al demonio que nos pudieran escuchar o no, probaba su boca y mis manos exploraban todo su cuerpo, los gemidos de Tachimukai resonaban por todo el baño y posiblemente hacía eco en mi casa… ¿Qué estarán pensando mis padres? ¡Y qué más da!, ahora soy solo yo disfrutando con plenitud el momento.

 

- Mamoru… - Escuche, pero seguía frotando mi pene con el del castaño. - ¿Te quedaste dormido de nuevo en el baño? - ¿Eh? Esa voz es la de…

- ¡AH MAMA QUE HACES AQUÍ! – Grite al darme cuenta que todo había sido un sueño y no sé cuánto tiempo había pasado dentro de la tina, mi corazón parecía querer salir como un alíen de mi pecho y pude respirar tranquilo al darme cuenta que por suerte mi madre no había entrado.

- Deja de gritar que despertaras a los invitados, ¿de nuevo saldrás temprano? – Pregunto mi madre como si tuviera una corazonada.

- Volveré pronto mamá – dije mientras salía de la tina y ella abandonaba el baño.

- Come algo antes de salir. – no fue una petición, fue una orden.

 

Todavía sintiéndome algo mareado por aquel sueño demasiado realista pude cambiarme con algo de pesadez, como es costumbre vestí algo de ropa deportiva y revise mi teléfono leyendo con cuidado aquella nota que me había dejado ese acosador… no dejaría que eso me siguiera afectando y por eso le daré un punto final antes de que se hiciera un problema mayor.

 

- Hola Megane, disculpa por llamarte tan temprano. – hable por teléfono mientras ya me había alejado de mi casa unas calles. – necesito pedirte un favor… veras.

 

Fin Pov`s Endou

 

Mientras tanto Tachimukai seguía durmiendo al lado de Toramaru, Endou desconocía que su “aprendiz” sabia la verdad detrás de aquellas heridas que sufrió el pequeño delantero, lo cierto es que él no quería poner a dos amigos en contra, pero… tampoco dejaría que las acciones de Goenji quedaran impunes, pero ahora debía cuidar a su amigo y asegurarse de que pudiera salir de aquel estado emocional tan malo que tenía, Toramaru intentaba mostrarse fuerte y como si no pasara nada lo cual fue suficiente para que Endou aparentemente no sospechara pero eso no funcionaba con la perspicacia de Tachimukai.

 

Durante toda la noche el talentoso portero se dio a la tarea de calmarlo cuando se despertaba entre llantos que sonaban ahogados en su pecho, ¿Por qué demonios Goenji fue tan cruel? Pensaba cada vez que le reconfortaba durante la noche, pero, se dio cuenta de algo, cuando no pensaba en la situación de Toramaru el único tópico que se volvió el centro de sus pensamientos era lo que pasaba con Endou y la advertencia que le dio Kazemaru.

 

 

- Buenos días… ¿en qué estás pensando? – Escucha Tachimukai a alguien con una voz algo pesada.

- ¿Te sientes mejor? – Respondió mientras se separaba de su abrazo.

- Sí, estoy bien. – Tachimukai se puso percatar de que estaba mintiendo.

- Si quieres hablar de lo que paso yo… - El portero no pudo terminar de hablar porque Toramaru lo abrazo y escondió su rostro en su pecho.

- Gracias por ayudarme… pero no sé si es bueno que sepas sobre eso.

- No quiero que te pase eso de nuevo y estoy seguro que Endou San tampoco lo permitiría.

- Es solo que… - Toramaru trago antes de continuar – Goenji San no desea verlos juntos y yo intente detenerlo.

 

Tachimukai se sorprendió a escuchar eso, pero ya tenía una corazonada de que no era del agrado del mejor amigo de su “maestro”.

 

- No lo entiendo… ¿por eso te golpeo? – Dijo Tachimukai intentando encajar las piezas.

- El me gustaba, no le dije, pero me decepcione demasiado de él y entonces le grite algunas cosas. – Pauso abruptamente Toramaru al darse cuenta que se le fue la lengua. - ¡Es una persona horrible! – Apretó sus puños e intento contener las lágrimas.

- Cálmate, recuerda que tú lo admirabas y… ¡nadie se vuelve malo de la noche a la mañana! – Tachimukai lo tomo y lo abrazo con fuerza. – debe existir un motivo…

 

- Quizás… no pueda volver a jug… ¡Hey! – Toramaru fue interrumpido por Tachimukai quien le había tirado el cobertor que habían usado la noche anterior.

- Hoy serás mi supervisor de entrenamiento, al menos hasta que vuelva Endou San. – Dijo Tachimukai bastante decidido y sonriéndole una vez que este despejo su vista de aquel cobertor.
« Última Modificación: julio 30, 2016, 08:03:30 pm por Yuuki Hachiken »

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Capitulo 6: Decisiones y sabotaje (Parte 2)
« Respuesta #12 : julio 30, 2016, 08:02:46 pm »


Toramaru dio un suspiro y con una mano en su rodilla pudo sentir más animado, después de todo se había decepcionado de aquel que consideraba su héroe y al final se rio para sí mismo al darse cuenta que sus esperanzas amorosas eran solo sueños infantiles, al escuchar una pequeña risa forzada su amigo se giró y lo observo con preocupación.

 

- ¿Te gusta mucho el capitán?

- Shhhh baja la voz… - Dijo Tachimukai quien estaba sonrojado por la pregunta de su amigo. – Admiro mucho a Endou san y me gusta mucho su forma de ser yo solo…

- Solo lo amas. – Toramaru mantenía una sonrisa pícara en su rostro la cual intimidaba al castaño. - ¿ya lo besaste?

- Yo…. Bueno – Tachimukai comenzaba a sentirse sofocado por esas preguntas y no dejaba de temblar por los nervios.

- Yo besé a dos chicos. – Dijo Toramaru de forma desafiante. – incluso usaron sus lenguas y fue genial, uno de ellos incluso me acaricio mi cuerpo y se sintió demasiado bien.

- Espera… - Tachimukai lo observo extrañado. - ¿besaste a esos dos chicos al tiempo? – El portero recibió una afirmación de su amigo quien se mostraba bastante orgulloso. – creo que no deberías hacer eso con gente que no te gusta.

 

- Me gustaron, yo se los pedí y ellos me enseñaron. – Toramaru parecía no inmutarse ante el regaño de su amigo. – además yo… - antes de que Tachimukai se diera cuenta sus labios se habían juntado con los de Toramaru quien le dio un beso espontaneo, incluso probo sus labios con su lengua en vista de que este se había quedado petrificado. - ¿ves?, sigues siendo mi amigo y por un beso no creo que eso cambie.  – Toramaru intento seguir jugando con él, pero fue detenido por Tachimukai que lo separo y se mostraba bastante enojado.

 

- No hagas eso.

- En fin, ¿entendiste mi punto? – Sonrió sarcásticamente como si su amigo estuviera sobreactuando.

- Toramaru san… si haces eso de nuevo. – Tachimukai apretó sus hombros con fuerza y dejo que su amigo dejara escapar un quejido de inconformidad. – nunca volverás a ser mi amigo.

 

Toramaru comprendió que su amigo hablaba enserio y que además se había pasado un poco, se dejó llevar por el sentimiento de inconformidad que tenía en sus pensamientos al estar decepcionado por Goenji y en ese momento estaba entrando en un estado de negación, quería que todo fuera un chiste, una mala broma pero… todo paso, le costaba aceptarlo pero de verdad quería ser aceptado por la persona que admiraba y ahora mismo intentaba castigarse a sí mismo sin darse cuenta, simplemente quería que alguien le dijera que todo era una broma, pero no, la realidad es que se había aprovechado de la bondad de Tachimukai quien simplemente intentaba ayudarlo.

 

- Disculpa… no volverá a pasar. – Dijo Toramaru con la voz quebrada.

 

Tachimukai se deshizo de ese sentimiento de rabia que tenía y se puso en el lugar de su amigo, no podía enojarse con él y sobre todo luego de que se encontraba en ese estado por protegerlos.

 

- No estoy enojado… solo no lo hagas. – Tachimukai abrazo a Toramaru de forma protectora haciendo que este se relajara un poco y dejara de sollozar. – tengo hambre… - Dijo el castaño luego de que el estómago de ambos rugiera un poco, esto hizo que ambos rieran ante la situación.

 

La madre de Endou había recibido a los chicos en el comedor y regaño un poco a Toramaru por haber bajado las escaleras en su estado, aunque Tachimukai le ayudo, le pareció muy imprudente a la señora de la casa quien no tenía problema alguno para llevarle el desayuno, ciertamente el pequeño delantero había sabido despertar su instinto maternal y por otra parte el buen corazón de Tachimukai le hacía soñar con que algún día su hijo fuera tan educado como su amigo.

La mañana paso con calma y aunque no había rastro de Endou los chicos lograron distraerse con total libertad, ya que incluso Tachimukai ayudo a Toramaru con su tarea, al cabo de un rato ambos fueron al parque que se encontraba cruzando la calle de la casa y con mucho ánimo Tachimukai entrenaba bajo las indicaciones de su amigo, era algo distinto y que los divertía en parte, incluso algunos niños de la vecindad se unieron, aunque estos últimos solo querían desafiar la determinación del castaño.

Tachimukai sonreía y se divertía mientras superaba los retos, no le importaba tirarse para bloquear los disparos y además podía ver como Toramaru quien estaba sentado en unas bancas cercanas le animaba, eso significaba que se estaba divirtiendo al menos, de alguna forma entrenar le ayudaba a despejar y pensar mejor, ¿Qué debería hacer con Goenji?, enfrentarlo directamente era la opción más inteligente pero no sin un plan, ¿quizás alguien más sabia de esto?

 

- ¡Hey cuidado! – Escucho Tachimukai antes de recibir un pelotazo en la cara.

 

Quizás no era buena idea pensar y entrenar al tiempo...

 

 

Mientras tanto al otro lado de la ciudad, Endou acababa de salir de la casa de Megane suplicando que esto pudiera ponerle fin a aquel asunto del acosador, quizás había sido algo drástico pero lo mejor era acabar el problema de raíz.

 

Pov`s Endou

 

Y pensar que la solución a todo esto sería más fácil de lo que creí, definitivamente Megane era alguien bastante increíble, ¡sobre todo fuera del campo de futbol!, pero… me preguntaba qué problemas me traerían a casa y como se lo tomarían todos en general, pero eso no importa… no dejare que nadie me intimide y pretenda que puede tener control sobre mi vida, ¡Soy el capitán del Inazuma Eleven! Grite en voz alta mientras algunos se me quedaban viendo extrañados, a estas alturas creo que ya debería ser común el que haga esto en público, mientras camino por la calle no puedo evitar sentir algo de vergüenza de que la imagen del Inazuma Japón sea tan sobre explotada, me pregunto si todos se sentirán de la misma manera.

Tome la decisión de decirle al mundo que me gustaban los chicos abiertamente, hoy en día es algo normal esas cosas, pero cuando eres alguien famoso… como yo en este caso, los medios se vuelven locos y es normal que se haga un circo alrededor de eso, Megane me ayudo a subir la entrevista en internet y seguramente ahora mismo se estaba volviendo un video viral, uno de mis mayores miedos provenían del miedo de quedarme solo y perjudicar al equipo por mi egoísmo en esta situación, pero no tenia de otra, quizás de esta forma también sirva como disculpa para Kazemaru a quien sin darme cuenta lastime por experimentar aquellos sentimientos.

Decidí pasar por la escuela, había una entrada desde el hospital que me llevaba al estacionamiento y unos pasos más adelante a la puerta de la vieja caseta del club, limpie con mi mano aquella reliquia que llevaba el nombre de nuestro club y entre con cuidado a aquel hermético lugar que durante ese tiempo fue mi refugio para hacer volar mi imaginación, llegar al Futbol Frontier era un sueño pero llegar a ganar la copa del mundo era algo que ni figuraba en mis sueños más increíbles, como era de esperarse era imposible desaparecer el aroma a sudor, instrumentos deportivos y comida del lugar, era algo por las cuales las managers del club intentaron librarse durante estos años, sin resultados claro está.

Me deje caer en el suelo del club y mire al techo, me recorrió esa extraña sensación de que quizás no me esperaba nada bueno luego de hacer todo eso, ingrese mi mano en el bolsillo de mi pantalón y saque mi teléfono, ingrese al grupo del equipo y podía ver que algo no estaba bien, Handa y Max se habían marchado del grupo, ¿Qué significaba esto?, comencé a teclear rápidamente intentando esperar alguna respuesta de alguien, pero parecía estar el único conectado o quizás yo tenía una mala recepción, ¿quizás ya vieron la entrevista?...

Busqué el número de Max entre mis contactos y me decidí a llamarlo directamente, de alguna forma tenía un mal presentimiento de todo esto, primero Toramaru esconde lo que le paso de verdad y luego esa amenaza que me llego a mi…

Tuve que llamarlo dos veces hasta que al final respondió, pase mi mano por mi frente y me di cuenta que había dejado mi bandana hoy, me pregunto desde cuando puedo mantener eso despegado de mi cabeza.

 

- ¿Hola? – Escuche la voz de mi amigo, llevábamos mucho tiempo conociéndonos y fue de los primeros miembros de mi equipo, sabía que podía contar con él y que podíamos hablar sin tantos rodeos. – Capitán… antes de que digas algo quiero que sepas que…

 

- ¿Es por el video? – Dije algo apresurado, pero me corregí rápidamente. – digo, ¿Paso algo mientras no estaba?

 

- ¿Qué video?, bueno… veras, Max y yo no nos sentimos a gustos en el equipo. – Podía escuchar como su voz tenía un tono triste, Handa siempre fue alguien muy fácil de leer y honesto, incluso para mí era fácil entenderlo sin que dijera nada.  – Alguien les dijo a nuestros padres que estábamos saliendo y… - sin más pude escucharlo llorando del otro lado de la llamada. – creo que mandaran a Max a otra escuela, creo que incluso sus padres lo golpearon, yo estoy castigado y creo que también me transferirán.

 

- Pero… ¿son novios? – Pregunte al darme cuenta de que ignoraba la situación de ese par. – Handa, iré a tu casa, espérame ¿sí?

 

- Capitán… no es necesario. – Dijo mi amigo con un intento de convencerme que no fuera.

 

- Eres parte de mi equipo y no dejare que pasen por esto… quizás yo pase por esto también… - Dije inevitablemente al darme cuenta que esto podría pasarme o peor.

 

- ¿A qué te refieres? – Se podía escuchar que todavía sollozaba.

 

- Ustedes dos no son los únicos a los que les gusta los chicos…

 

- ¿Entonces te enteraste que a Toramaru también le gustan? – Dijo de una forma tan natural mi amigo que al principio ni lo alcance a procesar.

 

- ¡¿EHHHHHHHHHHH?! – Grite casi dejando sordo a mi amigo, el… ¡había dormido abrazando a Tachimukai!

 

Salí disparado del lugar camino a la casa de Handa, no solo necesitaba solucionar esto si no que mis sospechas se intensificaron más, ¿será que Toramaru tiene algunas intenciones con MI Tachimukai?, no, todo esto se está volviendo más complejo de lo que creí, pero debía empezar por ayudar a mi amigo y saber qué demonios ocurre con el equipo.

 

Fin Pov`s Endou

 

 

Mientras tanto en el parque donde entrenaba Tachimukai y Toramaru, una furgoneta de color blanca parecía espiarlos y varios disparos de una cámara salieron del auto de forma imperceptible para el par de chicos, serian días agitados para el Inazuma Eleven y Endou Mamoru sería el ojo del huracán de lo que vendría.

Yuuki Hachiken

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Capitulo 7: Errores Explosivos (Parte 1)
« Respuesta #13 : julio 30, 2016, 08:10:34 pm »






Max y Endou salieron rápidamente hacia la casa de Handa, a pesar de que durante todo el camino el chico del peculiar sombrero le parecía una mala idea ya que en esa casa no le querían ver ni en pintura, pero la insistencia del capitán lo empujaba cada vez que tenía ganas de simplemente rendirse y dejar que las cosas pasaran.

 

Pov`s Handa

 

Me encontraba en casa en una esquina de mi habitación con mi cuerpo adolorido y tirado en el suelo, quizás no debí responderle de esa manera a mi padre… pero no podía permitir que insultaran a Max de esa forma… ¡Incluso muchas veces había venido a casa y les caía bien!, mi madre se quejó diciendo que ya no era el chico calmado que ella crio… ¿cómo esperan que reaccione si todos se pusieron en mi contra?, bueno, todos menos Max… espero que este bien aunque seguramente está en un problema por mi culpa.

 

Intentaba levantarme, pero me sentía totalmente acabado, no era la primera vez que recibía una golpiza por parte de mi padre, pero si había pasado mucho tiempo desde la última vez y era porque estaba borracho a mas no poder… realmente no lo estoy culpando por mis heridas… pero si por traicionar la confianza que construimos desde que mi madre nos abandonó, fue difícil pero no imposible y me dolió más de lo que él creía el tener que mentirle.

 

- Iré por la cena – Escuche decir a mi padre del otro lado de la puerta, intenta contestarle, pero sentía un nudo en mi garganta. – Shinichi, yo no… quería hacerte eso, pero… siento que falle como padre, iré por la cena y pensemos en un nuevo comienzo, ¿está bien? – Dijo antes de irse.

 

“Nuevo comienzo” eso es lo que siempre decía cuando se sentía atrapado y debía huir, una mera excusa para que no tengamos que lidiar con las cosas que no quería que entendiéramos, aunque en la mayoría de las cosas a pesar de que yo era algo flojo se me ocurrían soluciones, pero papá no quería escuchar.

 

Giro a mi izquierda en dirección a mi cama y debajo de ella me fijo en algo que me saco una sonrisa, Max había dejado uno de sus sombreros hace mucho tiempo, recuerdo que ese día nos la pasamos como locos buscándolo… le dije que se veía bastante bien sin él, con su cabello pelirrojo y largo solo dominado por una pequeña liga en su nuca, “Ya me lo devolverás algún día, aunque creo que en ti se verá muy lindo” me dijo sin darse cuenta de una manera que me encanto…

 

Quien diría que él y yo nos volveríamos tan cercanos, yo era de los primeros 7 jugadores que formaron el Raimon y aunque solo lo veía al equipo de futbol como un escape para no tener que hacer nada en cualquier otro club, incluso mi padre me dejaría de molestar si me unía a alguna actividad deportiva en lugar de “andar perdiendo el tiempo” como siempre, me lleve la sorpresa de encontrar amigos, realmente no me esperaba que el capitán viera algo útil en mí.

 

Pasaron los días sin hacer nada, de repente llegaron problemas…entonces apareció Max cuando nos habíamos rendido y creímos que cerrarían el club sin importar que hiciéramos, el decía que nunca había jugado futbol, pero era muy veloz y hábil, nada que ver conmigo que era muy promedio, pensándolo bien, es curioso cómo nos hicimos amigos ya que acudió a mí para preguntarme las reglas y demás… no entiendo porque no escogió al capitán o a cualquier otro, vino conmigo y eso me hizo sentir especial.

 

- Handa… - escuche una voz familiar algo apagada… debe ser mi imaginación. – vamos, solo quiero hablar, vine con Max. – espera no será que…

 

Al abrir los ojos me di cuenta que estaba debajo de mi cama, abrazando el sombrero de Max y pasando una mano sobre mi mejilla me percaté que estaba llorando al sentirla húmeda.

 

- ¡HANDA! – El grito del capitán hizo que me levantara de golpe y me diera un golpe en la cabeza.

 

 

Fin pov`s Handa

 

 

Mientras tanto afuera de la casa, Endou estaba buscando algún rastro de su amigo, pero parecía no haber nadie… Max dijo que era una locura subirse al árbol para intentar colarse en su ventana y como el valiente portero hizo caso omiso de su advertencia fue sin importarle que más de una persona lo mirara extrañado cuando subía el árbol, aunque llego con algo de dificultad a la cima no alcanzo a llegar hasta la ventana por lo que considero que no tenia de otra que gritar para ver si alguien mostraba algún rastro de existencia. Por su parte Max fue algo más razonable y subió las escaleras con algo de temor ya que algo le hacía sentir mucho peso en su pecho, el encontrarse con el padre de Handa era algo que le hacía temblar del terror.

 

Max dio un suspiro y busco la fuerza que no tenía en si para tocar la puerta, lo hizo una vez, una segunda… pero no había respuesta, se imaginó por un segundo lo peor, que se habían largado, pero al bajar la vista y notar que estaba encima del tapete que tenía bordeado “Welcome”.

 

- Menos mal sigues aquí. – Suspiro Max y sin darse cuenta puso su mano sobre el pomo de la puerta, algo le decía que debía intentar girarla a pesar de que pareciera algo estúpido, “¿Quién dejaría la puerta de su casa abierta?” rio internamente ante eso y con una cara de póker se dio cuenta que la puerta se abrió sin ningún problema.

 

- ¿Hola? – Dijo con algo de temor mirando a ambos lados antes de entrar a la casa. - ¿Shinichi? – no recibió ninguna respuesta, pero no pensó nada malo ya que el peculiar medio campista era conocido por ser algo vago en las tardes, seguramente se había quedado dormido y por eso no respondía.

 

Camino lentamente y sin hacer mucho ruido por la casa de Handa, se notaba que vivía solo con su padre y aunque tenía un poco de desorden tenia cierto aire de masculinidad que le agradaba al chico de peculiar sombrero, recordó como días atrás incluso vieron partidos de futbol en la Tv, jugaban videojuegos o cenaban algo de pizza, el padre de Handa a pesar de verse como un hombre muy duro era muy genial con ellos, siempre sacaba tiempo y bueno, Max lo consideraba como un amigo… aunque la situación actual este muy tensa.

 

Max paso por la habitación del señor de la casa y luego llego a la de Handa, la puerta estaba abierta, aunque no parecía haber rastro de él, se acercó lentamente a su cama que tenía un decorado de tempura, esquivando el desorden de la habitación que estaba compuesto de mangas de todo tipo, videojuegos y algo de basura logro llegar al lugar de descanso del chico que le gustaba, tomo asiento en la cama y se quedó en silencio, quizás el padre de Handa entraría a la casa en cualquier momento, pero no se sentía arrepentido de su alocada idea… miro de reojo la almohada de la persona que era dueña de sus pensamientos y como si de una fuerza extraña se tratara dejo caer su rostro en la almohada, acostando todo su cuerpo en aquella cama y sintiéndome embriagado por el aroma del dueño de esta, apretó  con fuerza la almohada hacia su cara como si pudiera abrazar a Handa, a pesar de que Max era muy abierto con lo que deseaba y pensaba, nunca dejo en claros los sentimientos que al principio el no reconocía que tenía por el castaño.

 

- Te amo Handa… - Dijo como si fuera un suspiro mientras se perdía en aquel estado de reflexión.

 

- Ahhhhh – Max abrió los ojos de par en par al escuchar ese quejido. – ¡Que golpe me di! – Luego de esa queja vino una palabrota que el chico de sombrero reconoció.

 

- ¿Handa? – Dijo Max se asomó debajo de la cama todavía acostado en ella y pudo ver al castaño quien parecía bastante mareado. - ¿Qué haces en ese sitio? – El pelirrojo lo miraba extrañado de cabeza mientras sostenía su sombrero con una de sus manos.

 

- Pero… ¿Qué haces en mi casa? – Pregunto Handa mientras se movía lentamente para salir debajo de la cama. – Espera… - Handa jalo con fuerza a Max quien cayó de espaldas al suelo y lo llevo consigo debajo de la cama.

 

- ¡Auch! – Dijo Max al caer y ser arrastrado, antes de que pudiera decir algo fue callado por Handa quien le planto un beso en los labios de forma desenfrenada.

 

Duraron unos minutos besándose de una forma en la que Handa era quien controlaba la situación, Max tenía problemas para seguirle el ritmo y se olvidó de explicarle la situación, cada beso que le daba le robaba el aliento, pero eran demasiado apasionados, incluso al punto de volverse algo que parecía que su cuerpo le demandaba, lentamente los dos intentaron separarse, pero cada vez que uno cedía el otro buscaba más de los labios de su pareja, era como si no se hubieran visto durante años e intentaran comunicar algo que con palabras no lograrían encontrar.

 

- ¿Chicos? – Handa escucho mal la voz y los pasos de alguien por lo que se apegó a Max y cuando este intentaba explicarle le tapó la boca con una de sus manos.

 

- Si mi papá te ve aquí estaremos acabados.

 

Max solo podía contener la risa ya que su amigo no se imaginaba que había traído al capitán consigo y seguramente este había entrado a la casa para buscarlos, finalmente cuando el chico de la bandana entro a la habitación Handa se sintió extrañado al ver los tenis de otro chico de su edad y asomándose un poco pudo identificar al capitán, le costó un poco ya que era muy raro verlo vestido de otra forma que no fuera el uniforme escolar, finalmente Handa soltó a Max un poco molesto porque sentía que su amigo le había jugado una broma, al final ambos salieron.

Yuuki Hachiken

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Capitulo 7: Errores Explosivos (Parte 2)
« Respuesta #14 : julio 30, 2016, 08:13:09 pm »
- ¿Qué hacían escondidos? – Pregunto el capitán con una expresión algo picara en su rostro, al verlos tan juntos se sintió feliz por dentro. – sí que son tiernos. – dijo finalmente con una sonrisa en su rostro.

 

- Espera capitán no es lo que te…

 

- Relájate, él ya sabe lo nuestro. – Dijo Max mientras terminaba de ayuda a Handa.

 

- Bueno tampoco es que sepa mucho la verdad ja ja. – Endou Tocio un poco y decidió enfocarse en el problema. - ¿me pueden explicar que les paso?

 

- Hablemos esto en otro lugar…   - Se apresuró a decir Handa quien estaba bastante incomodo ante la posibilidad de que su padre llegue y los encuentre.

 

Fin pov`s Max

 

Los tres chicos salieron de la casa y fueron a un parque algo alejado, el viento estaba bastante fuerte y no paraba de rugir entre las casas, a pesar de todo el día se veía bastante soleado y las personas preferían estar en sus hogares ante ese clima, por suerte al llegar no había nadie y eso hizo fácil el encontrar una banca vacía.

 

- No quiero ser hostil capitán, pero seré directo. – Dijo Handa bastante decidido. – alguien del club le envió un video comprometedor a nuestros padres y por eso nos quieren separar.

 

- Tengo suerte de que mis padres estén fuera del país por negocios. – Interrumpió Max. Aun asi no me gusta estar en malos términos con tu papá.

 

- ¡Esperen! – Dijo Endou algo alterado mientras se levantaba y los miraba a ambos. - ¿Enserio creen que alguien del equipo traicionaría la confianza que nos tenemos?

 

- Esa persona fue Goenji. – Handa sorprendió a los dos con esa afirmación. – Estoy seguro que el está detrás de todo esto, incluso me atrevería a decir que el “accidente” de Toramaru también es otra cosa que hizo.

 

- Sé que es difícil Capitán, pero… - Max intento pensar en una forma de que Endou entendiera la situación. – creemos que el piensa que dos chicos estén juntos… le enferma de alguna forma.

 

- Sabia que Toramaru estaba mintiendo con algo… pero me cuesta creer que mi mejor amigo me haga esto. – Dijo Endou mientras se tocaba el pecho con una de sus manos, un escalofrió había recorrido todo su cuerpo y pudo sentir un mal presentimiento que le llevo a mirar en dirección a su casa.  – déjame hablar con tu padre, seguramente encontraremos una forma de solucionar todo esto.

 

- No quiero meterte en problemas. – Handa intentaba evitar que el capitán se enfrentara a su padre ya que prefería evitar una mala situación, a pesar de que él sabía que podía recibir cualquier golpe de su padre no quería imaginarse que terminara cometiendo el error de golpear a sus amigos.

 

- Es mi deber como capitán del equipo. – Handa dio un suspiro al escuchar esas palabras y se resignó por un momento.

 

Cuando se levantaron para volver a la casa del castaño, Max jalo un poco al capitán hacia atrás y le pregunto “¿Te sientes bien?, te veo algo pálido, Endou solo pudo hacerle una seña fingiendo que estaba bien, pero lo cierto era que en ese momento se sentía intranquilo.

 

- Apropósito, ¿Qué clase de video vio tu padre? – Pregunto fugazmente Endou.

 

- Capitán, mejor no preguntes. – Respondió Max en vista de que Handa lo miraba de manera fulminante.

 

- Vamos, necesito saber de qué trata antes de que podamos dialogar del tema.

 

- Alguien nos grabó cuando intentábamos… hacer algo más que besos. – Dijo Max en voz tan baja que parecía un susurro y para la sorpresa de Endou quien tenía la boca abierta, el pelirrojo tenía la cara del mismo color que su cabello.

 

Mientras tanto en el parque que estaba cerca a la casa de Endou, Tachimukai se encontraba jadeando, lleno de tierra y algo golpeado mientras protegía una portería, esto sería normal si no fuera porque estaba intentando demostrarle algo a cierto delantero que vino con aires de prepotencia.

 

- Vamos Endou 2.0, demuéstrame que tan bueno eres. – Dijo Goenji quien seguía con el balón a sus pies y miraba con rencor a Tachimukai quien estaba arrodillado.

 

- No soy Endou 2.0… - Gruño Tachimukai quien a paso tembloroso se ponía de pie.

 

- ¡Goenji San detente! – Grito Toramaru quien miraba impotente ya que no podía moverse y deseaba con todas sus fuerzas detener a aquel que una vez fue su héroe. – ¡si tienes algún problema conmigo no te metas con el!

 

- ¡Guarda silencio! – Levanto la voz Goenji sin ver a los ojos al joven delantero. – solo estamos entrenando después de todo.

 

- Tranquilo, después de todo esto no es nada. – Tachimukai le sonrió y luego miro con determinación a Goenji. – sabes… no necesitabas venir aquí para demostrar que no te caemos precisamente bien.

 

- ¿De qué demonios hablas? – Dijo Goenji mientras ponía su pie izquierdo sobre el esférico.

 

Tachimukai limpio un poco su nariz que tenía un pequeño hilo de sangre por el pelotazo que recibió en el rostro minutos atrás.

 

- Sabes, yo era un tonto porque siempre espere que Endou san diera el primer paso conmigo. – Al decir eso Goenji frunció el ceño. – pero cuando el vuelva a casa y tengas un tiempo a solas, le diré la verdad de lo que siento.

 

-No te atrevas…

 

- Me gusta… no, no solo me gusta, yo amo a Endou san y cada cosa de él. – Tachimukai sonrió, pero inmediatamente al abrir los ojos apenas pudo bloquear el tiro de Goenji que iba directamente a su pecho, el balón reboto y volvió a las piernas del delantero. – lo sabía, odias que a Endou le guste un chico.

 

- Me asegurare de que cierres la boca de una vez, ¡mi mejor amigo no es gay! – Grito Goenji mientras se aproximaba a la portería y adoptaba una posición que Tachimukai reconoció porque de una manera Endou le había comentado del tiro más terrible de su mejor amigo, a pesar de todo se preparó para lo que vendría, debía demostrar que no era un imitador de Endou y en esta situación no se atrevería a perder de ninguna forma. – ¡MAXIMUS FIRE! – El delantero de fuego remato el balón con una violencia que nunca había usado antes y como si de un resplandor se tratara mientras dejaba una estela de fuego en el suelo el balón se aproximó hacia Tachimukai.

 

- ¡Déjalo pasar Tachimukai! – Grito Toramaru con todas sus fuerzas.

 

Tachimukai apenas tuvo unos segundos para pensar y casi por instinto solo alcanzo a dar un suspiro, separo un poco sus piernas y flexiono sus rodillas. Quizás algo dentro de sí le decía que huir no era una solución, no solo era detener un tiro como en todos los casos anteriores, era la capacidad de demostrar que era fuerte.

 

- ¡God Hand………….! – Tachimukai giro su cadera y pensando en las cosas que le hacían sentir valiente, con una sensación en su pecho mientras se imaginaba a Endou animándolo, el siguiente movimiento fue llevar su mano al suelo, Goenji sonrió maliciosamente al imaginarse que este se había rendido, pero rápidamente antes que el tiro llegara levanto su mano y como si de unas alas divinas rodearan su mano, su cuerpo se ilumino de color amarillo. - ¡V! – Grito Tachimukai con todas sus fuerzas al sentir toda esa energía brotar de su cuerpo y la presión de aquel disparo, retrocedió un poco pero justo cuando iba a cruzar la línea todo se detuvo.

 

- Como…. – Goenji se había quedado sin habla ya que incluso su cuerpo seguía cálido por haber usado su disparo más fuerte, no se había contenido de ninguna forma y, aun así, ese a quien llamaba el remedo de Endou lo había detenido.

 

Tachimukai se había quedado sin habla mientras mantenía el balón entre sus manos como si este se fuera a escapar en cualquier momento y arrodillado sentía totalmente adolorido su cuerpo, cada vez que movía los dedos de su mano sentía un ardor horrible, abrió lentamente sus ojos y pudo ver sus guantes destrozados y su ropa algo chamuscada.

 

- Lo… ¿lo logre? – Dijo algo tímidamente y con una sensación extraña en su pecho.

 

- No creas que me has derrotado. – Goenji les dio la espalda y camino fuera del parque. – nuestros problemas no se arreglarán jugando futbol.

 

Finalmente, Goenji se alejó no sin antes ignorar a Toramaru quien lo miraba con algo de pena.

 

- Volvamos a casa de Endou san. – Dijo Tachimukai dándole una sorpresa a Toramaru porque este se quedó viendo el aspecto que tenía su amigo. – Ven, apóyate en mi. – El castaño tomo al pequeño delantero y le acomodo la muleta que traía consigo.

 

- Lamento lo que paso. – Toramaru se apeno por la situación que había pasado hace un rato ya que Tachimukai intervino cuando Goenji empezó a jalarlo y a gritarle. – no necesitabas meterte en esos problemas…

 

- V…volvamos a casa de Endou san. – Volvió a repetir Tachimukai mientras caminaba como un zombie y se tambaleaba un poco.

 

- Hey… ¿Estas bien? – Dijo Toramaru algo apresurado cuando incluso el cuerpo de su amigo le choco un poco y casi lo hace caer.

 

- Volv…. – Volvió a repetirse.

 

Toramaru miro extrañado a su amigo y algo preocupado mientras avanzaban hacia la casa del capitán, la mirada de Tachimukai en un punto se volvió vacía y perdida, algo que noto la madre de Endou quien al principio se aterro al verlo de esa manera, esto la impresiono demasiado ya que a pesar de que su hijo todos los días volvía hecho un desastre nunca se esperó que el “ejemplo que debía tomar su hijo” apareciera de esa forma con solo un paseo al parque, a pesar de todo Toramaru intento explicarle un poco pero eso no salvo a Tachimukai que estaba casi desmayado de un gran regaño y luego de un a vergonzante baño que le quería dar la madre del chico que le gustaba (aunque Toramaru logro que fuera el quien ayudara al portero en eso), termino descansando en cama hasta entrando la noche.

 

Fue en ese momento cuando Tachimukai ya algo dormido y esta vez en la cama de Endou empezó a soñar con algo, esta experiencia onírica no sería otra que un recuerdo de hace mucho tiempo… cuando estaban en la Isla Liocott y se sentía culpable de que perdieran ante Argentina.