Autor Tema: CARTA DEL ÚLTIMO ADIÓS (Original)  (Leído 68 veces)

Affection

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CARTA DEL ÚLTIMO ADIÓS (Original)
« : marzo 18, 2019, 03:01:12 pm »
CARTA DEL ÚLTIMO ADIÓS




Disclaimer: Los personajes de este relato pertenecen a una historia propia.

Pareja: Shestar (16 años) Gavo (12 años)

Serie/caricatura/cómic/etc: Original

Capitulos: 10

Género: Romance/Drama

Clasificación/Rating: Fiction Rated MA (18+)

Advertencias: Shota, Lemon, Violencia.

Resumen: Shestar es un chico de 16 años que tras conocer a Gustavo, un chico de 12 años; emprenderá un drama romántico sexual con este, mismo que tratará de sobrellevar sobre la indeleble cristiandad de su madre y la terrible enfermedad de su padre.

Anexo: Mi usuario de Wattpad es "Afecction", así que el "plagio" está descartado.




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Re:CARTA DEL ÚLTIMO ADIÓS (Original)
« Respuesta #1 : marzo 18, 2019, 03:06:11 pm »

CAPITULO 1 LUCES NEGRAS (PARTE 2)


-Lau.... perdón por el arrebato violento de hace rato, pero yo... es que yo... no... es que yo simplemente no puedo creerlo...-

-No te preocupes, te entiendo Shes, pero estoy casi seguro de que era él. Mira... sea como fuese... creo que deberías encararlo hoy noche que quedaron en verse, y si es la mitad de sincero y trasparente que me dijiste que es; sé que te lo dirá.-

-Si... tienes razón... creo que es lo mejor que puedo hacer por el momento... esperar a encontrármelo esta noche, llevarlo a un lugar tranquilo y alejado... como algún aula vacía y... y hacerle frente. Si en verdad pasó lo que crees haber visto... tan solo al mirar directamente a sus ojos y preguntárselo... sé que me lo dirá...-

-Bueno Shes, creo que no hay más que decir por ahora. Será mejor que salgamos del salón y vayamos a lavarnos un poco la cara y el uniforme; ya que pronto habrán salido todos y cerrarán las puertas del colegio hasta la noche.-

-Si... Lau... ¿Nos encontramos a las 8.00 pm en la entrada...? Para ingresar juntos...-

-Claro que si Shes... después de todo, sigues siendo mi mejor "amiga" ¿Verdad...?-

- "Ja", muy gracioso... jamón echado a perder... muy gracioso...-

.

Siendo exactamente las 8:00 pm, yo y mi mejor amigo; "Laurence" (autodenominado heterosexual acérrimo por cierto) arribamos de noche a nuestro Colegio, ni bien acaeció la noticia de que en este, había otra de las muchas reuniones nocturnas de nuestros Padres de Familia, a quienes obviamente, siempre acompañábamos.

Estas reuniones nocturnas en el Colegio me seducían mucho, ya sea por cualquier razón de las mil y una por las cuales ocurrían; siempre habían tenido una sola y mágica que las hacían muy especiales para mí... esa razón tenía un dulce sobrenombre; "Gavo".

Es así pues, como me embelesaba ir bien vestido, perfumado y con el aire tácito del "chico bien" e "ignorante de belleza" pero que... oh casualidad... la tenía.

Aun deseaba encontrármele y percibir su timidez cada vez que me le acercaba...

Aun deseaba ver ese recorrer suave de sus hermosos ojitos color miel por los míos...

Aun deseaba escuchar su tierno tartamudeo al saludarme...

Aún lo deseaba a él...

Ya en el Colegio, los padres de Laurence y mi señora Madre, tras darnos los típicos consejos de "No se metan en problemas"; se perdieron por las gradas laterales que conducían al salón multiusos, pues "la reunión nocturna de mil y una razones" estaba por comenzar. Laurence, tras darme una fraternal palmada en la espalda y un sentido "Me avisas cualquier cosa... suerte"; se alejó con dirección al estadio, puesto que ya se hacía tarde para jugar sus clásicas partiditas nocturnas de soccer con los demás chicos del 5to año, que era mi actual grado de Secundaria.

Después de quedarme solo; me hallé parado en medio del patio de formación, tieso y frío; como el helado concreto que me sostenía ese momento. Mis ojos tomaban el control de mi cuerpo... no hacían más que buscar a Gavo ágilmente... "¿Y si no viene?" comenzó a cuestionarse mi tan inoportuna mente... "¿Y si no vuelves a verlo nunca más? ¿Y si después de todo... es cierto lo que Laurence vio...?"

Pero todos esos pensamientos fueron interrumpidos abruptamente al observar su figura acercándose a lo lejos, estaba ahí... caminando tiernamente hacia mí, como siempre lo había hecho. Mis atrofiados ojos por fin lograron cruzarse con sus lindos ojitos; que irradiaban su tan persuasiva y deseada inocencia.

Ya frente a frente... no le dije absolutamente nada... procurando que nadie nos vea; tomé su mano y juntos corrimos hacia la parte trasera, oscura y alejada del patio de formación, al ala oeste del salón multiusos; donde estaban las aulas vacías de secundaria. Yo tenía la llave del 1ro "A", pues había sido brigadier de grado cuando lo crucé, y qué mejor oportunidad de aprovechar ese espacio vacío y hogareño el cual, curiosamente, era el grado y la sección actual de Gavo.

Siendo exactamente las 8:20 pm, Gavo y yo entramos raudos, y sin pérdida de tiempo; cerré la puerta por dentro, listo para girar a su encuentro y hacer lo que había venido a hacer. Pero al voltear y clavar mi mirada en su rostro... vi otra vez sus preciosos ojitos color miel e inevitablemente... muy a mi pesar; volví a perderme en ellos...

Todo, excepto su cuerpo; dejó de importarme en ese momento... por más que mi mente me reprochara a gritos "¡Vamos contrólate, sabes a que viniste...!", involuntariamente, mi confuso corazón tomaba el control total de mi cuerpo; adormeciendo por completo la razón...

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Re:CARTA DEL ÚLTIMO ADIÓS (Original)
« Respuesta #2 : marzo 18, 2019, 03:15:32 pm »
CAPITULO 2 LUCES NEGRAS (PARTE 3)




Sin control de mí mismo; corrí directo hacia él y lo abracé rápida e intensamente, al instante; empecé a comérmelo a besos en un acto salvaje pero artístico a la vez, y sin dejar de hacerlo; lo empuje lentamente hacia el muro ciego más profundo del aula, salpicada de luces negras. Después de apoyarnos suavemente sobre este; empecé a desabotonar su colorida camisita naranja; para luego ver su monumental silueta ornamentada por su delicada y perfumada piel transparente.

Jamás había sentido tantas ganas y ansias de hacerle mío...

Después de ponerme de rodillas frente a él; mis besos y lamidas se trasladaron a su abdomen, los cuales fueron contribuidos por su delicada voz transformada en suaves gemidos, y mientras mi lengua saboreaba su ombligo; mis manos desabotonaban y bajaban suavemente su pequeño short beige conjunto a su traslucida ropa interior; para luego darme paso a su pequeño y delicado pene... tan rígido y húmedo que... tras excusarme del poco tiempo que teníamos antes que alguien nos descubra; lo sujeté con 2 dedos y me lo llevé directamente hacia la boca.

En seguida; Gavo profirió un profundo gemido acompañado de mi nombre... podía sentir sus rodillas presionar mi mandíbula y sus manos estremecerse entre mis cabellos, a la vez que tiraba la cabeza hacia atrás y entre cerraba los ojitos. Yo seguía succionando y lamiendo su pene; que olía y sabía al edén, mientras que, acto seguido; abrí el cierre de mi pantalón y comencé a juguetear con el mío... que en comparación a la de él... era un tanto más grande y burdo.

-Hazme tuyo...- me dijo entre gemidos susurrados; rompiendo el silencio y pronunciando palabra por primera vez. –Antes de venirme quiero sentirte dentro mío... anda Shestar... hazme el amor como sabes que me gusta...- siguió, completamente excitado.

Jamás había sentido tantas ganas y ansias de entregarse a mí...

Al instante, y siguiendo la tan lujuriosa petición; me detuve, y después de darle un último y sentido beso en el glande; me puse de pie.

-Voltéate ricurita...- murmullé a su oído, a la par que cogía sus hombros y lo ayudaba a darme la espalda. –Eso es mi chiquito... apoya tus manitas en la pared y levanta ese delicioso traserito hacia mi... ya sabes cómo...- le indiqué, mientras terminaba de bajarme los pantalones por completo.

Gavo, ya en posición; giró la cabeza hacia mi encuentro, me miró de reojo, sonrió tímidamente y declaró; -Shes... Shestar... vine lo más "listo" que pude...-

-¿Lo más listo...? Eso quiere decir que...- pregunté, un tanto incrédulo.

-Si Shestar, ya vine lubricadito y... y dilatadito...- terminó confesando, bastante ansioso.

-¡Mierda Gustavo, otra vez has estado tocándote solo!- le reproché abruptamente, mientras lo volteaba cogido de los hombros y lo posicionaba nuevamente frente a mí -Creí haber sido claro la última vez... TODO entre los dos... NADA solos...- continué, levantando lo más que pude la voz en susurros.

Ignoro si el repentino reclamo arruinó o arregló el momento. Por una parte... deseaba con todo mi corazón hacerle mío en ese mismo instante, pero por otra... agradecía la interrupción, ya que se suponía que había arreglado este momento únicamente para hacerle frente y apelar a su sinceridad, tal como había planificado horas atrás con Laurence.

Como sea, Gavo había incumplido algo que los dos habíamos prometido desde que hicimos el amor por primera vez... el dejar de tocarnos a costas del otro, y que cualquier acontecimiento relacionado a lo sexual; naciera solo cuando estábamos juntos...

Si... lo sé... tal vez había sido una medida algo tonta y/o exagerada... pero él era mi primera pareja, y desde el primero momento que lo hice mío; no soportaba la idea de que cualquier placer sexual que llegara a tener, así sea el más mínimo; no proviniera exclusivamente de mí.

"Si incumplió esa promesa que juraron respetar... ¿Quien asegura que no sigue masturbándose...? y si se sigue masturbando... ¿Quien asegura que no sigue espiando chicos desnudos en la ducha...? y si sigue espiando chicos desnudos en la ducha... ¿Quien asegura que las sospechas de Laurence no eran correctas...?" acotó mi mente, despertado de golpe y adormecimiento por completo todo resto de ansias sexuales que me quedaban, después de tal revelación.

...tenía razón...

-Yo... yo...- tartamudeó, mientras tocaba las puntas de sus dedos y bajaba la mirada. -Yo solo quería darte una sorpresa... hacer algo nuevo... tampoco es como que me haya estado masturbado... solo me lubriqué un poco antes de venir...- continuó, con la voz entrecorta y los ojos brillosos.

-Gustavo... mírame...- le pedí, mientras sujetaba suavemente su cara y le obligaba a que tenga contacto directo con la mía.

Mis ojos se perdieron, una vez más, en la hermosura de sus divinos ojitos; mirándome directamente al alma... pero esta vez... mi mente, que tenía control total de mi cuerpo; solo exigía sinceridad...

-Gustavo... ¿Me... me fuiste...?-

El tiempo se detuvo... la oscuridad nos consumió... el silencio se totalizó...

-¿Me fuiste infiel...?-

Todo lo acontecido aquel fatídico día no había sido más que una cadena de errores, y la única verdad que había podido acertar... era lo que aseguré a Laurence en nuestro salón de clases, hacia tan solo algunas horas atrás; "Si en verdad pasó lo que crees haber visto... tan solo al mirar directamente a sus ojos y preguntárselo... sé que me lo dirá..."

Y lo supe... confirmado trágicamente por él mismo... descolorando en grises mi vida una vez más... y arruinándome con tan solo 2 letras, que hacía meses; había usado para aceptarme como su enamorado...

-Si...- confesó, tapándose ambos ojos y comenzando a sollozar.

-Cómo pudiste...- mascullé, con un enorme nudo en la garganta.... –Cómo pudiste hacerme...- reclamé, mientras mis manos descendía lentamente hacia su garganta... -Como pudiste hacerme esto...- dije, casi ininteligible, con el corazón en pedazos.

Siendo exactamente las 9.00 pm, yacíamos frente a frente...

yo... ahorcando su garganta...

él... con los ojos inyectados de sangre...

y ambos... con los pantalones abajo y lágrimas satinando nuestro rostro... 

« Última Modificación: marzo 21, 2019, 08:34:10 pm por Affection »

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Re:CARTA DEL ÚLTIMO ADIÓS (Original)
« Respuesta #3 : marzo 21, 2019, 08:33:15 pm »
CAPITULO 3 YO




Pero a pesar de todo... jamás podré olvidar la tarde en la que conocí a Gavo... fueron aproximadamente 3 meses antes de aquella fatídica noche del enfrentamiento...

.

.

Siendo exactamente las 7.15 am; desperté tras un pesaroso y reducido dormitar, mi cuerpo apenas titilaba junto a los apocados rayos del sol de madrugada.

-¡Shestar!- exclamó melodiosa la voz de mi señora Madre; que resonaba en el primer piso de nuestra vivienda. –¡Shestar, ya despierta hijo! ¡Se te hace tarde para ir al colegio! ¡Que ahora tengas 16 años y estés el 5to de Secundaria no es sinónimo de holgazanería! ¿Me oíste...?-

-¡Si madre, ya te oí!, ¡Ya estoy despierto!- respondí algo aletargado, mientras me ponía de pie y tras desperezarme un poco; cogía mi uniforme.

Mientras me acomodaba la camisa... pensaba en ella... en mi madre... era el único familiar sentimentalmente más cercano que me quedaba... eso, después de que internáramos a Papá en una clínica especializada; pues había sido víctima de la tan agresiva complicación degenerativa celular... llamada cáncer.

"Hijo, a tu padre ya no le queda mucho tiempo de vida... tienes que estar preparado y ser fuerte... el único descanso que puede recibir ahora; es una piadosa muerte en las manos de nuestro Señor Jesucristo" solía sermonearme mi Madre todos los días. Pero a pesar de demostrar total valentía frente mío, yo sabía bien lo mucho que le dolía aquella situación... pues sus continuos sollozos en las noches eran prueba de ello.

-¡Vaya, hasta que por fin se dignó a bajar el señorito!- Reprendió mi madre, mientras que, ya listo y aseado; me acomodaba en la mesa del desayunador junto a ella.

El desayuno fue muy callado y fluido, y como siempre; hubo los mismos comentarios.

-Hijo... no te olvides que esta noche iremos a visitar a tu padre...- dijo mi Madre, con un tono de seriedad y tristeza mezcladas.

-Si ma... lo sé...- le respondí, algo inapetente...

Visitar a mi padre en compañía de mi madre tenía que estar bien... sin embargo... causaba más malestar que bienestar en mí, pues verlo postrado en esa solitaria cama de hospital... sin dirigirnos mirada ni reconocernos... era un dolor muy agudo que pocas veces sabía sobrellevar.

-Que dios y los santos te bendigan hijo mío, en el nombre el padre, del hijo y del espíritu santo... Amén- me bendijo, y tras darle un beso en la frente; me despedí de ella.

Siendo exactamente las 7.45 am, ya estando en el auto rumbo al colegio; miraba a través de la ventana... pensando en lo contrastante que era mi oculta homosexualidad con las creencias indeleblemente cristianas de mi Madre.

No se lo había dicho aún... a veces me moría de ganas por hacerlo... pero el miedo a su posible decepción o rechazo para conmigo siempre terminaba por acobardarme.

"¿Algún día encontraras el chico ideal para ti?" pensaba continuamente mi mente... pues había conocido muchos chicos ya, tanto de mi salón como de otros colegios... y sin importar que sean o no homosexuales; ninguno había terminado por gustarme lo suficiente. "Supongo que tienes gustos muy exquisitos... eso o es la auto defensa que tiene tu pobre corazón en este mundo lleno de corrientes heterosexuales" solía también; pensar constantemente.

Ya en el colegio, después la formación de entrada; yo y mi sección pasamos a acomodarnos en nuestras respectivas carpetas; dentro del aula del 5to "A" de secundaria.

-¡Shes...! ¿Cómo está mi mejor "amiga"?- escuché tras mío, acompañado de una fuerte palmeada en la espalda.

Era el idiota de Laurence... mi mejor amigo... él era el único en el mundo que sabía y entendía mi secreta homosexualidad, y con él, siendo el típico autodenominado "heterosexual acérrimo y mujeriego desatado"; gustábamos hacernos continuas mofas en relación a nuestros tan "especiales" gustos.

-Quieres callarte pedazo de imbécil...- susurré, bastante alerta; mientras le daba un puñetazo en el brazo.

-¡Auch!, para ser pinky tienes fuerza... descuida, aún no llega el profesor, imposible que alguien me haya escuchado en este bullicio...- exclamó, tras soltar una gran carcajada. -Oye, hoy nos toca clases de natación justo antes de la salida... haz de estar muy emocionado...- me dijo con picardía, mientras se acomodaba en la carpeta trasera.

-Pues algo... como siempre...- respondí ruborizado, volteando a verle y dispuesto a continuar la conversación.

Mis clases favoritas eran las de natación, puesto que podía ver los cuerpos desnudos de muchos de mis compañeros... si... era cierto... ninguno de ellos me gustaba en serio... pero eso no me impedía agasajar un poco el ojo de vez en cuando.

-Excepto por ti, ya sabes que tu cuerpo parece un jodido jamón echado a perder...-comenté burlonamente.

Laurence estalló en risas, en seguida; atinó a responder; -Ya quisieras que este pechito te someta, no tienes idea de la cantidad de constelaciones que podría hacerte ver... pero muy a tu pesar... no eres mujer- terminó, riendo una vez más.

La amena plática con Laurence fue prontamente interrumpida por el inicio de las tediosas y aburridas clases, pues aquel día; natación parecía una diminuta perla dentro de un cochambroso charco lleno de Matemáticas, Física, Química y Geometría descriptiva.

Pareció una eternidad, pero después de la campanada final; Geometría y su decrépito maestro habían terminado por el momento. Tras movilizarnos hacia la piscina para iniciar la tan esperada clase de natación; entramos a los vestíbulos y empezamos a desnudarnos...

Veía algo exaltado las vigorosas siluetas de la mayoría de mis compañeros... pero... nunca me atrajeron del todo... mis ojos trataban de concentrarse en localizar, más bien; a los de cuerpos medianamente delgados y bien formados, mientras que mi cerebro se ensimismaba arduamente por evitar una notoria y vergonzosa erección.

"¡Shes...! ¡No seas tan evidente!" solía comentar burlonamente Laurence.

La clase estuvo bien... nunca fui el alumno más destacado del curso... pero sabía moverme bien en el agua y cumplir todas las expectativas que nos trazaba el maestro (que por cierto, siempre le llovían curiosos rumores sobre su posible Acuafobia)

Seguidamente, después de dar por terminada la clase; todos pasamos a las duchas, como siempre lo hacíamos, y mientras el agua tibia acariciaba mi piel; mi inoportuna mente se cuestionaba otra vez; "¿Habrá otro homosexual en el colegio...? Tiene que haber más... ¿Verdad? No puedes ser el único... sería muy interesante conocerlos...".

Después de que todos mis compañeros, incluido Laurence; terminaran de ducharse y cambiarse para dirigirse a la formación de salida; yo me las arreglé, como lo hacía periódicamente; para quedarme unos minutos más en las duchas ubicadas cuarto aparte tras los vestidores. Sentía el tibio salpicar de gotas un tanto más placenteras estando solo, puesto que... una que otra vez... podía masturbarme pensando que en un radio de no más de 100 metros; habían más chicos gays que también se masturbaban pensando en otros chicos gays.

Luego de terminar mis respectivos tocamientos del día y ver mi semen desvanecerse entre las ondeadas acuosas del agua; cerré la regadera y salí desnudo del cubículo; dispuesto a cambiarme y regresar a casa para almorzar, tratar de avanzar una que otra asignación y esperar que mi madre llegue del trabajo para ir a visitar a mi padre, tal como habíamos quedado.

Siendo exactamente las 3.00 pm; cuando me disponía salir hacia el vestíbulo... pude notar de reojo la puerta entre abierta del depósito ubicado en el fondo del pasillo; moverse y tambalearse a mis espaldas, y al darme vuelta para tener una mejor visualización... esta se cerró de golpe... al parecer no había estado solo todo este tiempo...

Ni corto ni perezoso, aun en el cuarto de duchas y después de acomodarme una toalla en la cintura; fingí retirarme y cerrar la puerta de salida que conectaba hacia los vestidores, acto seguido; me dirigí sigilosamente hacía el depósito, y ya estando frente a este; esperé unos segundos... y abrí la puerta de golpe...

-¡Ah!... no... no me acuses porfa... yo... yo solo estaba... yo... yo no estaba haciendo nada malo...- exclamó piadosa; una suave y dulce vocecita desde adentro... y a continuación... unos profundos, enormes y hermosos ojitos color miel; atravesaron la oscuridad del depósito y se clavaron justo en mi mirada... llegándome directamente al corazón...